¿DESEO CUMPLIDO?

Cómo decirlo, así, claramente, no me interesas. No sé por qué me casé
contigo. Entiéndame, compréndame, soy un puto trabajador de una fábrica
industrial, donde puntualmente acudo diariamente al trabajo, meto la
ficha en un gran panel en la entrada, y cuando salgo vuelvo a colocar la
ficha electrónica, muchas veces he deseado destruir la máquina
electrónica, me entra algo. Tú, mi mujer, nos casamos por tu deseo de
casarnos en la Iglesia, como dios manda. Pero no comprendo nada, me he
dado cuenta del profundo error de casarme contigo, entiéndame, tu puedes
estar todas las horas viendo la televisión, pero realmente me aburres,
yo también soy aburrido, estamos condenado a no entendernos. Estoy en
una profunda crisis. Y encima un hombre gris. Aburrido. Aburrido casado
con Aburrida. Me aburre vivir en el barrio de los trabajadores. Donde
algunos gritan, dicen palabras soeces, son tan vulgares, somos tan
vulgares... ¡Me repugna, sabes, me repugna todo! Por la mañana veo a los
trabajadores con caras de mantequillas. Asocio mantequillas, se tragan
mantequillas industriales a la hora del desayuno.

-Pero Pedro, tranquilízate, estás de nervios, no pasa nada, que si no
podemos vivir con las noventa mil pesetas mensuales ya veré si podré
encontrar trabajo de limpieza o lo que sea.

-Nada, no me gusta esta vida, Cecilia, nada, me aburre, me aburro todo,
me harta, no encuentro sentido a mi vida, compréndame, luego las
palabras, como dijo un actor en televisión, se la lleva el viento. ¡No
sé como tengo que decírtelo, quiero separarme de ti, y no sé que haré
luego, probablemente me ahorcaré o buscaré la mala vida, pero no estoy
para matrimonio, necesito un sentido para mi vida!

Ella, para evitar males mayores, se quita la bata, se pone ropa de
vestir, carga las maletas, con lo suficiente, para largarse. Pero se
vistió muy provocativamente sexual, de tal modo que da redondez a las
redondeces.

Eso impactó visualmente a Pedro. Ella decidió irse, darse otra vida,
allá otra vida, otro amante, no se sabe.

Pedro se tiró varios meses en casa solo, siempre lamentándose de su
error en la vida. Pero una noche, cosas curiosas de la vida, estuvo
soñando en la cama, el sueño fue el siguiente... que se lo contó a un
compañero de trabajo... Bueno, el sueño es lo siguiente, tuvimos una
discusión, le dije todo lo que tenía que decir, que nuestra vida era
demasiado aburrida, que es un matrimonio aburrido, y que habíamos
cometido un tremendo error, y ella pues nada coge las maletas y se va
por la puerta del piso, bajó la escalera con las maletas, pero en
cuestión de minutos llamó a la puerta, apareció ella... que no iba
vestida como se fue, con el vestido que me gustaba mucho, sino
totalmente desnuda, con el gran muslo que tiene, redondeces por todos
los lados, es cierto, mi exmujer tiene pechos grandes y redondos, al
igual que su culo. Termina el sueño reconciliándonos, practicamos el
sexo, disfrutaba de sus redondeces.

Su compañero de trabajo, mientras se tragaba la tostada de mantequilla
de la mañana del desayuno, explicó que lo mismo el sueño era un deseo
cumplido, tal como se enteró viendo la televisión un programa vulgar de
debate.

-¿Un deseo cumplido?, -preguntó extrañado Pedro, como tratando de
recuperarse del súbito estremecimiento producido por esas palabras como
si fuera un médico forense que certifica una muerte... al menos como lo
imaginaba.

-Sí, Pedro, no te asuste, un deseo cumplido, de hecho os habéis
divorciados, y tu te encuentras de otra manera, no sé si para bien o
para mal, pero de otra manera. Ese sueño es un modo de explicar la
decisión que tomaste con respecto a tu mujer.
-Ya, pero lo del deseo cumplido no me cuadra, sería más bien un deseo
incumplido.

-No, amigo, yo trataré de explicar lo que entiendo por lo que siempre me
has comentado con respecto a tu mujer, tu te enamoraste súbitamente de
tu mujer por el físico, no olvide que tu mujer era una modelo sexual con
un cuerpo que salta la vista de muchos hombres, ya sabes, los ojos salen
de las órbitas, y bueno, el deseo cumplido es eso, poder disfrutar de su
cuerpo. Y por otro lado, un deseo cumplido por que ella se divorció de
ti. Lo del regreso de tu mujer, pero desnuda, simboliza una mujer
desnuda no de esos físicos, sino desnuda en el sentido del deseo puro,
ella no lo era, en el fondo deseabas de ella algo más, no solamente la
mecánica sexual, te aburrías de la mecánica sexual, pero era un deseo
cumplido en el sentido de que se hizo la mecánica sexual disfrutando las
redondeces de ella, pero te diste cuenta que estaba muy vacía, por
eso... y ella lo que deseaba era una vida estable, un matrimonio, un
sueño largamente deseado.

-Ah, vale, colega, no hables más, que te vas por las ramas, me he
divorciado y punto. Ahora me suelta que si era un deseo cumplido. Claro,
como lee tanto por ahí, aunque tu nivel educativo es inferior al mío,
somos iletrados, pero tu te da de sabio, con decir palabras que dicen en
la tele...

-Bueno, vale, pero no me insultes, no soy tan iletrado como piensas. Lo
que ocurre es que como trabajamos en la fábrica resulta que somos como
mierdas, si te lo dice el filósofo sindicalista te lo traga todo y dices
sí guana a todas sus palabras, ¿Cómo te creíste los planes sindical,
será nuestra ruina, es un sindicato minoritario anarcosindical que
tienen planeados hacer un boicot o algo parecido y tu participas, no sé
de qué viviremos?

-Vale, tío, no me complique la vida. Sea deseo cumplido o no, tuve ese
sueño. Y por otro lado, estuve varios días esperando... a ella... que
volviera como en el sueño, desnuda, para reconciliarnos, y disfrutar las
redondeces... como el sueño ese que soñamos comer una manzana por
ejemplo, y acto posterior nos levantamos de la cama y vamos a la nevera.

Miguel Ángel Sánchez Valderrama

España

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