EL CHISTE

Se levanta de la cama. La cama totalmente deshecha. El pelo despeinado.
Se mete en la ducha. Un remojo en agua, se echa champú en la cabeza y
gel restregándose por todo el cuerpo. Después de la ducha, se seca con
una toalla más alta que la altura de la persona en cuestión. Sale del
baño, y se introduce en la cocina. En la cocina prepara la tostadora
(una tostadora eléctrica, introduces un trozo de pan y en cuestión de
minutos salta, listo) y la cafetera (también eléctrica). Cuando tenía
todo preparado para desayunar, se sentó en una silla junto a una pequeña
mesita. Mientras desayunaba, se puso a pensar, un mogollón de
pensamientos se le vino a la cabeza. Está como aislado del mundo, fuera
del mundo, solamente concentrado en sus pensamientos, mientras tomaba su café solo y la tostada rebanada con mantequilla amarilla. Sintió un poco
de frío, el cuerpo aún estaba un poco húmedo, generalmente se ducha
antes de acostarse, pero como anoche se le olvidó ducharse...

Cuando terminó de desayunar, se asomó por la ventana a través de la
cocina, oteando el cielo, comprobando la temperatura, hum, está el cielo
algo chungo, lluvioso y gris, y las gentes con los paraguas y abrigos, y
cierta neblina. Qué tiempo más estúpido.

Si, bueno, se dijo, volver a empezar, la enésima jornada laboral, la
rutina diaria, acudir al trabajo, recibir saludos y devolver saludos, lo
mismo de siempre, y que el jefe se enfada, y que el otro jefe se enfada,
y que el jefe del jefe del jefe está muy cabreado, y que los
trabajadores los lunes están como malhumorados... Y hola, qué tal, y
hola qué tal y la maldita rutina de siempre.

Él, como muchos, está harto de rutinas. Se deja llevar en el trabajo.
Cuando observaba por la ventana el tiempo chungo y las gentes bajo
paraguas, recibía una llamada de teléfono, algo raro, tan temprano. Se
trataba de un amigo que dice que anoche le ha contado un chiste muy
guapo. "No estoy para chiste, compréndame".

-Sé lo que te pasó anoche. Tu amor no te fue correspondido o fuiste
incomprendido. Compréndame, estuve hablando con María, y me dijo que en
el fondo deseaba lo mejor para ti, que por tu bien sería mejor que te
defendieras por ti mismo, que no acudiera en la ayuda de María, como si
fuera una madre, que ella no está dispuesta a ser tu madre, que no está
dispuesta a corresponder el amor y en el fondo María te admira. Por eso
te he llamado por teléfono, para alegrarte contándote un chiste. María
me habló anoche por teléfono de vuestra conversación, por eso te he
llamado ahora, para alegrarte el ánimo.

-Bueno, pues me lo cuenta después, otra hora, pero no a esta, entiendo
que es algo doloroso lo de María, pero bueno, me acostumbraré a olvidar.

-Es un chiste bueno, te alegrará, un chiste del trabajo, me lo ha
contado tu jefe de personal.

-Venga, cuéntame el chiste, que eres muy pesado.

-Pues eso, llega un subcontratista o mejor un cobrador que busca al
contable para cobrar, pues bien, antes de llegar al despacho del
contable se encuentra un cacho pastor alemán con ojos inyectados de
sangre y ladrando tremendamente y actuando peligrosamente, como una
fiera, y ala, pues el cobrador decide ir al día siguiente, y vuelve a
ver el perro peligroso, y así sucesivamente, diariamente hasta que por
fin al mes siguiente no estaba el perro. Extrañado por la no presencia
del perro fue a preguntarle al guarda jurado, y al encontrar al guarda
jurado se encuentra con el perro junto al guarda jurado pero muy
cambiado, boca arriba mirando al cielo y muy inofensivo, muy juguetón.
-lo que temía, que no termina el chiste, pensó el protagonista de este
relato- El contable le pregunta al guarda jurado, ¿qué le pasa al perro,
cómo que ahora no me ladra y se muestra amable y juguetón?, en la cual
contestó el guarda jurado, es que ya sabes, le ha contratado de
plantilla y por eso está así.

-¿Has terminado con el chiste?
-Alégrate, que te han hecho de plantilla.
-Vale, me alegro, pero en el fondo quería irme de la empresa. Y lo de
María la verdad es que no esperaba ese comportamiento de ella, ¡Me ha
abandonado inexplicablemente!
-Que no es nada inexplicable, lo que te he dicho, que lo que en el fondo
María desea de ti es lo mejor, que estando con ella podría empeorarte.
-¿El amor empeora?
-Hay muchos amores malogrados, ya sabes, ya estuvimos hablando de eso
muchas veces. Lo que esperaba María de ti era otra cosa, en principio
una gran amistad. Pero no fue así.

Bueno, acudió al trabajo. Se olvidó por momentos lo de María. Recibió la
felicitación de los jefes por el ascenso laboral, a parte de ser de
plantilla pasa a ser Jefe de la sección Seguridad e Higiene laboral. Se
acordó lo del chiste, cada vez que veía al pastor alemán que vigila la
entrada junto al guarda jurado, la entrada de la fábrica.

Pero lo de María no se le quita de la cabeza, su imaginación empañado
por esos recuerdos de María, como un cristal empañado por la humedad de
la ducha de esa mañana. María le dijo que lo más importante era uno
mismo y que si constantemente reclamara la mirada de aprobación de
María, o ser reconocido en María como reconocerse en el espejo, o ser un
bebé frente a la madre María no le conviene por su propio bien. Hay
"enamoración", pero también odio. "Odioenamoración". Y bueno, ella no
está para tantos rollos y no quiere causar dolor. Por eso cortó por lo
sano, por que sería lo mejor. Que cuando de verdad se vean otro día
cambiado probablemente proseguiría la relación amistosa. Todo eso fue lo
que le dijo María. Y eso era para él insoportable. Lo del chiste fue
para dar un sabor agridulce en ese momento duro de su vida. Un ascenso
laboral y ser de plantilla al menos aligera un poco el fuerte dolor del
abandono del objeto amoroso. Pero el dolor no lo remedia ni Dios.
Efectivamente, cada mañana veía al Pastor Alemán en plan juguetón, con
las patas arribas, jugando con su dueño...

 

M.A.S. Valderrama

Granada (España)

 

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