Gesto desinteresado, corazón cabalgante

Suele arreglarse el cabello sosteniendo una mirada insinuante.
Lo invita a mirarla
El, amante de las formas recorre el cuerpo con sus ojos,
Le encanta observar

Gesto desinteresado, corazón cabalgante

Se acerca
La toca
Ahora sus manos persiguen la piel deformando sus curvas
Sumisa se entrega.
No le importo, no me importa.

Gesto desinteresado, corazón cabalgante.

Conciente de tal estupidez,
tal vez para conservar el recuerdo de su orgullo.
Tal vez para convencerse que ha dejado de importarle
Ya su cuerpo le pertenece
Le gusta provocarlo
Le gusta como reacciona
Le gusta hacerlo de nuevo
Y no le importa. Pero luego de hacer el amor una lágrima siempre cae en su pecho.             

Autor: Anónima
Edad 30
Residencia: Rosario
País: Argentina
Fecha de publicación: 02/02/2009

Escribile al autor


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
No hay comentarios disponibles para este texto. Te invitamos a enviar el tuyo!