CAMINANDO

Caminando por las calles sin destino alguno
me encuentro pisando aquellas piedras grises
de aquel caminito rodeado de flores.
Las piedras gastadas me provocan miedo
y las flores tiernas me acercan recuerdos.
¡Tanto tiempo hace de aquellas tardes juntos,
que yo te miraba y tú me mirabas!
Sigo caminando como hipnotizado
hasta llegar a un banco de color naranja,
la pintura brilla y ya no quedan rasgos
de aquellas palabras que grabé hace años:
"te amaré por siempre mi pequeña flor",
y nuestros nombres dentro de un gran corazón.
Mis lágrimas caen como desesperadas
por llegar al suelo y desparramarse.
¡Tanto tiempo hace de aquellas tardes juntos
que yo te besaba y tú me besabas!
Arranco una flor y la hacerco a mi cara
me lleno de aroma, dolor y nostalgia.
Pienso que el tiempo es como la pintura
que cubre aquel banco, porque de nosotros,
desdichadamente, ya no quedan rasgos.

Martin Lozano


Estudiante
24 años
San Francisco (Córdoba - Argentina)
Hobby: Escribir y soñar

Comentario: Me parece extraordinaria esta página. Gracias. Mil Gracias.

Escribile al autor


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
No hay comentarios disponibles para este texto. Te invitamos a enviar el tuyo!

Sueños y PesadillasHistorias de CiudadesDiario Intimo
El cuento del TíoCuentos para AdultosTutti FruttiConfesiones
Recuerdos de la InfanciaEditorialStaff