Te observo pasar por la facultad,
te vislumbro pasar a lo lejos,
tu perfume ¡Melodía en el vendaval!
sostiene mi ilusión de tus besos.
No sé nada de tu vida, es la verdad
sólo que pasas sin atender a mi anhelo.
En tu recuerdo tiende a reposar
como ave mi pensamiento.
Callada morena de ojitos que callan,
yo bellas cadencias siempre oigo a tu paso.
Todas ellas son poesías que hablan,
¡Poesías que quiero hablar y las callo!
Te vislumbro deambular los pasillos
morena taciturna de mirada celosa
¡morena, que por vos el destino,
sacrificaría eso y mi memoria!
¿Cómo puedo hacer mía
tu compañía amena
en esta noche embriagada y algo triste?
que podría, si lejos te veo, morena...
quise contártelo, pero no lo hice...
Por amar y ser amado mi poesía toda
entregaría al fuego del amor tuyo
y ya no más sentir la noche desolada
y ya no más mentirle al orgullo
Tantas verdades de mortal ensueño
recorren mi alma al verte en los pasillos
desfilando tu belleza a lo lejos...
desfilando tu silencio distinto...
Y yo aun solitario la esperanza,
de tu abrazo fiel e intangible sostengo.
Tu, morena, que pasas tan lejana,
sos la alborada para mis noches de duelo.