«Sólo
le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte,
toda la pobre inocencia de la gente...»
León Gieco.
Maldita cábala,
repite su giro
se equivoca,
juega,
grita,
me desnuda
y me revela
ante esta temible pesadilla.
Cuernos de la humanidad
dinero, petróleo,
racismo, codicia
globalización.
Destilan mierda,
bombas, destrucción.
Muertos, mueres, morimos,
en la miseria y el rencor.
El corazón del imperio
mana ignorancia,
ingenua y perversa,
el tumulto de los idiotas.
Un dragón de fuego
escupe miedo
corrupción,
escoria y aberración
Apocalipsis de guerra.
Gira los números
maldita cábala,
eyacula amor
sobre los pueblos;
orgasmos de paz,
gimiendo piedad,
exigiendo vergüenza,
respirando solidaridad.
Vida, vive, vivamos.
¡No a la guerra!
Ninguna.