Un alcohólico como tantos otros

Entre suspiros y llanto contenido, Leonor apila ropas en una maleta; en un rincón de la habitación, un niño de unos 12 años en cuclillas acaricia a su perrito.
-Mamá, por favor, llevemos a Boby.
-Hijo, no podemos, doña Visitación nos da un lugarcito para vivir, no vamos a caer con el perro.

De pronto, se escucha el chirrido de una puerta que se abre, el niño se sobresalta, Boby con el rabo entre las piernas se refugia debajo la cama, Leonor más tranquila continúa preparando la maleta.

Ingresa Ignacio con una mezcla de vergüenza y arrepentimiento, acaricia la cabeza de Alberto.
-¿Cómo esta "mijito"? A partir de este momento le prometo ser el mejor padre del mundo.
Al niño se le iluminaron sus ojitos con una luz de esperanza.
A Leonor fue más difícil convencerla. ¡Tantas veces las mismas promesas! ¡Tantos juramentos rotos!
-"Viejita", dame otra oportunidad, la última. No beberé más.

Leonor no contestó, lentamente comenzó a deshacer su equipaje. Ignacio la abrazó, intentó besarla pero ella dio vuelta el rostro.
-¡Alberto! Ven, trae a Boby y vamos al parque a jugar a la pelota.

La tarde transcurrió placidamente. Cuando Ignacio no bebía era un hombre muy bueno.
Al terminar la cena fue a comprar cigarrillos, transcurrieron tres horas y no regresaba. Leonor trancó la puerta.

A la madrugada completamente alcoholizado llegó el marido.
-¡AAAABREEE LA PUERTA, MALDITA SEAS! ¡PAN! ¡PUN! ¡CRASH!, ¡CRASH!
A golpes derribó la puerta, tomó a su mujer de los cabellos y la fue arrastrando por toda la habitación, Alberto quiso defender a su madre y recibió dos cachetadas y un empujón que lo estampó en la pared. Los ladridos del perro lo exasperaron aún más, con un potente puntapié lo botó al medio del patio.

Amigos lectores: ¿Esperaban un final feliz?
El alcohólico es una persona enferma, sus intenciones de no beber más son sinceras pero no puede prescindir del alcohol y necesita un tratamiento como cualquier enfermo.

Autor: María del Mar Lago
País: Argentina
Residencia: Argentina
Hobby: Leer y escribir situaciones de la vida.
Fecha de publicación: 21/03/2003


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
28/03/2003 8:01:00 »» A. V. Jewis:
Veo en los hobbis que te gusta escribir situaciones de la vida. Enhorabuena, has dado por completo con un tema muy duro y lo has tratado muy bien. Voy a ser tu admirador a partir de ahora. Me encanta tu forma de tratar el texto.
25/03/2003 21:30:39 »» gregorio :
recuerdo haber leído un cuento tuyo referido a un estado de ánimo en navidad... la verdad, ese era un cuento; en éste te perdiste; no lograste lo que te propusiste, pero que hay madera.... sí que la hay.
25/03/2003 17:25:41 »» rosa:
siento no encontrarme entre tus acólitos, pero no entiendo nada!
dices que te gusta escribir acerca de la realidad...pues bien, más parece tu relato una fábula de Esopo- con final moralizante y todo- que una historia verídica.
resulta muy sencillo escribir una página plagada de topicazos y afirmar, sin ningún rubor, que se trata de una historia real...¿Has pensado que el tipo puede ser un alcohólico porque su mujer es una mala cerda, Bobby un perro desgraciado y su hijo un...?En fin, trato de decirte que no caigas en lo vulgar, en lo políticamente correcto porque sí, porque toca y te lo imponen.
digamos que la realidad, tema que parece agradarte, no es plana; tiene mil y una caras o rostros o faces,... No te conformes con ver y oir, observa y escucha!
un saludo y suerte!
24/03/2003 21:56:57 »» Ronald :
Marimar ya sabes lo que pienso de ti...
Un beso.
24/03/2003 11:05:04 »» Paloma:
Muy bueno Marimar, también tu nuevo párrafo del relato colectivo. Por favor, no digas más que no sabes escribir porque el viaje a Argentina cuesta muy caro y yo voy a tener que ir a darte dos bofetones para que por fin te entre algo de soberbia. Tu admiradora: Niña Palomita
23/03/2003 5:01:22 »» masatu:
Un buen relato, estos son los que me gustan, que sean verdaderos, se refleja muy bien la realidad.