Quisiera saber la manera correcta,
para cortar las flores, sin marchitar su olor.
La manera correcta, de nadar en el río,
sin morir en su cauce.
La manera correcta,
de sonreír a la vida, sin olvidar el dolor.
La manera correcta de sufrir,
sin convertirme en un mártir.
La manera correcta,
de filosofar, sin ser un profeta.
La manera correcta,
de ser intelectual sin dejar de ser humano.
La manera correcta,
de enseñar, sin parecer un engreído.
La manera correcta
de tropezar, sin caer en el fango.
La manera correcta,
de llorar, sin morir en mi llanto.
La manera correcta,
de pensar, sin terminar deprimida.
La manera correcta,
de vivir, sin olvidar la esencia de lo que es la vida.