¿Por qué? Porque
si apenas me rozas
Mis células entran en colapso
Nada puedo hacer, se eriza mi piel
Aun siguen mis piernas temblorosas.
¿Por qué? Porque cuando tu respiras
Lo deseo y es por eso que observo
Cuando aparezca el propio cupido
Pueda oír; es por ti que suspira.
¿Por qué? Porque el sabor de
tu boca
quiero descubrir y no me atrevo
no me molesta que existan moros
siempre que tu corrección sea poca.
¿Por qué? Porque solamente a
tu oído
le confesaría todo mi amor
me rendiría y le explicaría;
en tu involuntaria trampa he caído.
¿Por qué? Porque tu insolente
mirada
sólo tu sabes si lo ha notado
que de ti me he estado enamorando
cuando tu ya estabas enamorada.