¿Por qué siempre se cuela una persona delante de
nosotros en la caja del supermercado?

Porque soy jilipollas, os habréis respondido en más de una ocasión. Pues no, no es esa la razón, porque a mucha gente le ha pasado, incluida yo, y no creo que todos seamos unos jilipollas! (bueno, aunque pensándolo mejor...) De todos modos, no podemos eludir el verdadero problema haciendo recaer sobre nosotros la culpa de que alguien maleducado se nos cuele. No, no, prefiero buscar otra solución más halagadora para mi ego.

Hay gente que va por la vida comportándose como si todo fuera suyo, o sea, a su disposición, y otros que van por ahí comportándose como si todo fuera...de los demás. Esa gente, para los cuales va especialmente dirigida esta pregunta, se huelen a distancia. En la cola del supermercado, por ejemplo, se puede notar, con un poco de perspicacia, quién tiene pinta de dejar colarse por todos y quién no. Y puede llegar alguno de esos vergonzosos sinvergüenzas (y muchas veces disfrazado bajo los rasgos de una inocente ancianita), para hacernos la pregunta fatal: ¿Me dejas pasar? Es que sólo llevo un par de artículos. Evidentemente, ¿Qué responder ante tan irreductible argumento? No, gracias, prefiero no dejarle pasar! Anda, esa sería la respuesta idónea, pero, desgraciadamente, el savoir-faire no nos lo permite, aparte de que los que suelen colarse por la cara, antes que nada ya han dado con la "cara" de la supuesta víctima. Van por el que notan que no será tan caradura como ellos. Eso se nota, os digo.

Ahora bien, si sois unos de esos que están hartos de perder valiosos minutos de su tiempo por dejar pasar a otros por el morro, si estáis hartos de que llegue alguien y que os diga ¿ Me dejas pasar, por favor? llevando en la mano dos artículos y que una vez que habéis aceptado saque por detrás un carro más lleno que un metro en hora punta, o que dejéis pasar por solidaridad a una anciana que sí tiene dos artículos en cada mano, y que a la hora de pagar saque el monedero repleto de monedas de un céntimo, y empiece a contarlas una por una hasta llegar a los cuarenta euros! Si estáis más que hartos de que se cuele una vecina del barrio con la excusa de tener muchísima prisa (Anda , déjame pasar que tengo mucha prisa) y que cuando salís del súper veinte minutos después de ella, os la encontráis en una esquina charlando por los codos con la portera de al lado. Si estáis hartos, hartos, hartos, de se os huela, bienvenidos a esta página, os voy a brindar, como buenos amigos que somos ya, unos cuantos consejos, prácticos, fáciles de hacer, y sin efectos secundarios (al menos para vosotros).

El primer paso, y muy importante, es elegir con cuidado la fila en la que os vais a poner. Huid de las filas largas, por supuesto, pero lo primordial es detectar de un simple vistazo (eso lo lograreis con un poco de práctica) al posible " caradura colador". Generalmente suele ser alguien cerca de la cola, con unos cuantos artículos en las manos, con aire demasiado "espabilao", mirando a su alrededor con aire de prisas. Aunque reconozco que los rasgos generales de los maleducados pueden variar dependiendo de las regiones, pienso que podréis dar con ellos con un poco de sagacidad. Donde veáis a estas personas, no vayáis.

El siguiente paso es más delicado, porque es más sutil. Por nada del mundo pongáis vuestro carro de lado, siempre debe ir vertical a vuestro cuerpo. Es muy importante, así dejáis menos espacio para colarse. Es obvio de que tenéis que agarrar fuertemente el carrito, nunca lo dejéis suelto. Si no lleváis carro, lo conveniente es separar ligeramente las piernas, un poco a la Clint Easwood (pero tampoco os paséis). El propósito en ambos casos es dejar el mínimo espacio entre el que va por delante de vosotros y el de atrás. Llegados a esas alturas, habréis reducido considerablemente el riesgo. El último consejo es el más importante: la actitud.

Nada de estar relajados, nada de brazos apoyados, ni miradas a su alrededor, ni bostezos...os haría parecer vulnerables. No, nada de eso. Tenéis que ser firmes si queréis lograr que os respeten. Columna vertebral rectísima, cabeza erguida, mirada al frente, ceños fruncidos (aunque ahí tampoco tenéis que pasaros o asustareis hasta la cajera), y labios ligeramente apretados. En pocas palabras, tenéis que dar la impresión de estar estreñidos. Si seguéis al pie de la letra mis instrucciones, no se os acercará ni los conocidos! Yo, particularmente tengo un último truco que asegura mi éxito. Consiste en separar muy discretamente los codos de mi cuerpo, de modo de que si alguien intenta pasar por mi lado, se topa con ellos. Es muy bueno, probad. Éxito garantizado. Os puedo asegurar que no habrá caradura que se os acerque.

Sin embargo, si mi método no os funciona, o si os parece demasiado rebuscado, y alguien os viene con la preguntita: "¿Me dejas pasar?", siempre estaréis a tiempo de contestarle: "Si, claro tío y si quieres de paso te doy el dinero de la compra y las llaves de mi coche, no te j...!"
En fin, vosotros diréis. Ser caradura o ser aguanta caradura.

Para terminar, también os diré, que si un día llega a vuestro lado una persona con una lechuga en una mano y un kilo de manzanas en la otra cuando vosotros tenéis el carro repleto hasta reventar, tened un poco de compasión y cumplid vuestro deber moral: dejadla pasar. Aunque por detrás vaya su marido con dos carros como el vuestro, aunque sea una abuelita temblorosa que tarda un cuarto de hora en sacar su monedero del bolso, aunque...

Tampoco se trata de un maratón para ver quién llega primero. Por muy frustrados que os sintáis al momento, no dejéis de tener los pies en la tierra, sentido del humor en la cabeza, y sentimientos en el corazón: son sólo unos minutos de la vida en la fila de un supermercado.

Evelyn Hernandis
Edad: 25 años
Residencia: Valencia, spaña
Comentario: Este es un relato que escribí hace tiempo, y que está incluido en un libro que he escrito que se llama "Las siete preguntas capitales", donde yo expongo alguna pregunta que toda persona se ha hecho alguna vez en la vida, e intento contestarla de modo subjetivo y con humor. Aquí les mando pues una de esas preguntas, esperando que les guste. Gracias
Fecha de publicación: 15/11/2002


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
17/07/2008 14:46:59 »» maximiliano:
PUAJJJJJJJJJJJJJ!!!!!!!!!!