ENCUENTRO CLANDESTINO

He modificado fechas y nombres para preservar mi pellejo (por si lo lee mi futura esposa ....)

TORONTO ...Enero de 1998
Ocurrió en una escapada de trabajo hace un par de años y siempre lo recuerdo. Tomando un vuelo de Canadian rumbo a Roma vía Toronto, conocí a una linda y conchetita joven argentina con quien compartimos las largas horas de espera en Toronto. Ambos viajábamos a Europa con el mismo propósito: hacer unos cursos y luego viajar un par de semanas por el viejo continente. Luego de conversar sobre nuestras vidas (le conté lo que me convenía) y proyectos, nos preguntámos por qué no encontrarnos en algún punto de Europa al final de nuestros compromisos laborales para compartir unos días.

Era la hora de partida de los vuelos de conexión desde Toronto. Ella tomaba el vuelo a Londres y yo el mío a Roma. Era un frío día del mes de Enero en una ciudad tapada por una tormenta de nieve. Ahí decidimos encontrarnos un 2 de febrero a las 11 de la mañana en la puerta del Museo del Prado en Madrid.

Un día antes de la fecha indicada, me encontraba con un par de nuevos amigos, viajeros también, cantando y bailando en un tablado flamenco cerca de Sevilla. Realmente nos estábamos divirtiendo y la calidez de las jóvenes andaluzas es excepcional. Siendo ya la medianoche y con la idea de cumplir mi promesa de encontrarme al día siguiente en el Museo del Prado con la bella joven que había conocido días atrás en Toronto, partí con mi mochila rumbo a la estación de tren para salir rumbo a Madrid. Eran las 2 de la mañana y los trenes pasaban repletos por los muchachos del servicio militar -la mili- para los gallegos. Recién cerca de las 4 de la mañana, pude tomar un tren que también iba repleto pero que logró llevarme a tiempo a mi cita.

Esperé en la puerta del museo casi hasta una hora después de lo acordado. Empezaba a tomar conciencia que ella me había plantado y no lo podía creer. Se me pasaron mil cosas por la cabeza:

-Cómo pude confiar en esta concheta de Belgrano R ?
-Soy yo el idiota ?
-La habrá pasado realmente algo ?

Frustrado mi encuentro, decidí tratar de olvidarme del asunto y regresé a Baires unos días después. Intrigado por saber qué pasó con ella, la llamé a su casa y luego de preguntarle qué pasó me preguntó: "Realmente vos fuiste?"

Fue tal la bronca que sólo atiné a cortar.

No me arrepiento. Si sentís que algo vale la pena -con razón ó no- hay que tratar de alcanzarlo. No importa que estés a miles de kilómetros. Porque como decía Richard Bach "Ningún lugar está lejos para los seres con imaginación".

Igualmente, rubia, vos sí que me plantaste; la re pu...

Otet
24 años
Buenos Aires (Argentina)


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
02/05/2006 18:16:30 »» EL GRAN COCO:
amigo mío... esto es lo que pasa cuando el corazón corre más que el razón. Este desfazaje suele llamarse "estado de pelotudez por una rubia"... pero que lindo cuando uno lo absorve y al mismo tiempo forma parte de él... luego sobreviene la desilusión pero el esfuerzo vale, mas luego te das cuenta que el equivocado fue el otro: el que no se jugó. ánimo amigo, el coco está contigo.

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