La peor pesadilla

A veces la mayor declaración de amor está en nuestros sueños. A menudo no sabemos que alguien nos atrae hasta que lo vemos en un sueño y entonces quedamos prendados de él. Otras veces soñamos que alguien nos hace daño y entonces ya no podemos ni mirarlo a la cara del asco que nos da. Y de vez en cuando las pesadillas nos muestran nuestros mayores miedos. Los sueños son así, nos susurran realidades, nos advierten del peligro y nos ayudan a guiar nuestros corazones mientras dormimos. Hoy me has contado tu último sueño. O mejor dicho pesadilla. Lo pasaste tan mal que nada más verme te aferraste a mí en un tierno abrazo y me llenaste de besos. Luego, mientras me lo narrabas ,tu voz temblaba y tus manos cogían las mías como si lucharas contra alguien que quisiera separarnos. Era un día normal, estábamos juntos, como siempre que podemos, charlábamos y me hacías reír sentados en un alto muro para contemplar la vista del mar! Qué real tu subconsciente debe saber bien cuánto nos gusta contemplar el romper de las olas contra las rocas y lo bien que lo pasamos juntos. Pero entonces resbalé. Y caí, caí, caí. Casi desgarraste tus brazos para alcanzarme pero a pocos centímetros mis manos se despedían de las tuyas para caer en una agonía que parecía no acabar. Caía, caía y caía. Y entonces terminó. Me viste allí tendida, inmóvil y saltaste sin dudarlo. Extrañamente (los sueños son así), llegaste a salvo junto a mí y entonces me viste. Doblado mi brazo bajo mi cuerpo retorcido, más arriba mi cuello completamente girado sosteniendo mi cabeza casi amoratada con ojos suplicantes y lagrimeados acompañando a mi voz que aún alcanzó para susurrarte un "ayúdame"...y en el instante siguiente, cuando comprendí que eso era imposible y se acercaba la despedida cayeron las lágrimas y alcancé a decirte "te quiero" mientras tu voz se desgarraba en un NO eterno. Y eso te hizo despertar. Entonces me llamaste, lo recuerdo, llorabas. Tal vez tu ya sabías hasta donde llegaba tu amor y el sueño no fue una gran ayuda pero para mí, el hecho de que me lo contaras, de que te hiciera sufrir tanto... me demostró una vez más que me amas más allá de los problemas, los peligros y más allá de la muerte. Y yo... te quiero.

Autor: Tito
Edad: 18
País: España
Residencia: Canarias
Ocupación: estudiante
Hobby: escribir
Comentarios: realmente pasó esto
Fecha de publicación: 08/02/2002


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
No hay comentarios disponibles para este texto. Te invitamos a enviar el tuyo!