VERTIGO
No sé si habrás
visto la película "Vértigo", de Alfred Hitchcock,
es la
primera palabra, el título de la película del mago del
suspense, que se
me vino a la cabeza, esas secuencias, cuando adquirió el vértigo,
persiguiendo a alguien en el tejado de una casa, y de repente la imagen
sucesiva de lo que es el vértigo. Tengo vértigo. Admiro
a los
trabajadores que trabajan en la construcción y a gran altura
y en el
borde del edificio se ponen a colocar ladrillos, o los trabajadores
"tejeros" que se dedican a colocar tejas en la cubierta, esos
no suelen
tener vértigo, se supone. Yo realmente he rechazado trabajos
de
"alturas", por mi vértigo. Y los que hacen puenting
es algo increíble.
Pero recordaba algo que pasaba con un buen amigo del trabajo, perito
de
la construcción, que estuvimos dando vueltas por habitaciones
de las
casas, y nos asomamos por las ventanas para tener una visión
general de
la marcha de la obra, observar la urbanización a "vista
de pájaro", como
él llamaba a eso. Bueno, un día estuvimos casi a veinte
metros de
altura, nos asomamos a una de las ventanas con casi nulas protección
de
seguridad, insistía en que hay que extremar las medidas de seguridad
y
precaución en la obra, cosas que apenas existen, por dejadez.
Los
trabajadores de las cubiertas no llevan arnés de seguridad, se
niegan a
ponerse arnés de seguridad, como me dijo el perito de la construcción.
La verdad es que hay muchas causas en la cual no se respetan normas
de
seguridad. Me hablaba de eso mientras nos asomamos a la ventana a gran
altura, le dije algo relacionado al vértigo, su extrañeza
a mi
acercamiento a la ventana me incitó a explicarle, tengo miedo
a las
alturas, me produce vértigo, pero lo veía demasiado exagerado
mi
vértigo, le pregunté si tenía miedo a las alturas
o vértigo, me dijo que
solamente le impresionaba las alturas pero no tenía vértigo.
Algo se coló en mis palabras que se traducía por ¡tírate
al vacío!,
estuve pensándolo continuamente, no comprendí como se
me colaba esas
palabras que algo tenía que ver con el hecho de conminar a mi
buen amigo
perito de la construcción a que se tirara al vacío, y
efectivamente, dio
un salto y se sentó en el alféizar de la ventana, ¿qué
haces?, pregunté
alarmado, y di un paso tremendo de frente para atraparle, pero me
produjo un tremendo vértigo, como en el protagonista de la película
esa
de Hitchcock que dije, vi el rostro de mi compañero y buen amigo
perito
de la construcción, un rostro que denotaba sosiego y sorpresa,
con una
gran mirada despierta, "no me pasa nada", pero era tan fuerte
ese
mensaje que se coló sin saber por qué en mi conversación
sobre el
vértigo, ese mensaje que he dicho, la de ¡tírate
al vacío!, que se tiró
al vacío y calló al suelo pavimentado de espaldas, un
golpe seco, su
cara miraba al cielo, observé forzando tremendamente mi vértigo
su
cuerpo yacido en el suelo, no gritó, supe que murió en
el acto, me
produjo una fuerte impresión, y un fuerte dolor por la pérdida
de un
gran amigo. Me desperté del sueño, fui al trabajo, y comprobé
que mi
gran amigo, para mi mayor alegría, sigue en su puesto de trabajo
y
compartiendo ratos buenos. Por que en el sueño tenía un
gran dolor por
la pérdida de un gran amigo. Me dije, me puse a pensar sobre
el poder
hipnotizante de las palabras... Al menos quienes están en posesión
de la
auténtica Palabra. Hay quienes hablan y quienes parlotean.
Pero cuando voy por las obras de construcción, observo, es una
realidad
diaria, que muchos hacen caso omiso a las medidas de seguridad, y cuando
veo a los otros casi al borde del vacío, me puse a pensar continuamente
sobre la palabra vértigo, y me acordaba mucho del sueño
que tuve anoche.
Y además cada dos por tres de vez en cuando sale en televisión
la
noticia informándonos de la alta siniestralidad laboral en la
construcción y otras actividades laborales. Una gran tasa en
comparación
con los otros países europeos en cuanto a víctimas mortales
y graves a
causa de la siniestralidad laboral. Son palabras del telenoticiario.
Fui
a una obra de edificación de entre otras obras y crucé
un gran puente de
hierro, y observé como muchos practican el puenting. Bueno, realmente
me
da mucho vértigo la sociedad esta. Vértigo.
Le comenté todo eso a mi gran amigo perito de la construcción
mientras
sonreía de mi exageración sobre el vértigo y cada
vez más se asomaba al
vacío de la ventana...
Miguel
Angel Sánches Valderrama
Granada (España)
Escribile al autor
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