Amor prestado

¿Cómo fue que pasó?

Solo te vi, por primera vez, parado al lado de tu padre y te metiste en mi corazón para siempre.

Me aceptaste y no soy tu mamá. Peor aún, sería tu "madrastra"; palabra cargada de prejuicios y vacía de sentimientos para muchos, no para mí...

Con el transcurso del tiempo sentí el calorcito de tu piel, ese olor a bebé, a pesar de tus catorce años.

No pude resistir obligarme a recordar tus comidas favoritas, tu música, tu sonrisa...

Tus manos entre las mías, con esa especie de reparo, porque según vos: ¡sos grande para eso!

Arroparte a la noche y esperar verte para recibir un beso y ese abrazo de muchachito - bebé.

Te llamàs Juan Manuel, pero para mí, serás siempre "mi Juami", ese niño que Dios me prestó como consecuencia de algún hecho bueno que habré hecho en mi vida.

¿Pero también fue en préstamo, ese cariño? No, creo que en su infinita sabiduría me permitió apropiarme de ese amor de madre hacia ti, aunque no naciste de mi vientre, ni llevàs mi sangre.

Sos el hijo que no tuve y que me prestaron pero, sí, nos une la sangre emotiva, el lazo que forma el amor.

Tu vida, es mi vida, cada golpe me duele, cada herida tuya me hace sangrar...

Hijo de mi corazón y de mi cariño, no te lo diré jamás...pero así te siento...

Mis brazos te rodearan y protegerán aún después de mi muerte.

Sol de mi vida, manos de ternura, nunca sabrás lo que siento; pero estaré con vos, invisible, tomando tu mano y acompañando tus pasos.

Hijo de un amor prestado, pero mío al fin...

Siempre contigo, prefiero perder mi vida a que sufras en la tuya.

¡Jamás me olvides!

Yo no existo, pero siempre viviré para ti, regalo con gusto tu propiedad a tus padres, me conformo simplemente, con tu amor prestado...

Saya Maabar
Residencia: Buenos Aires, Argentina
Fecha de publicación: 12/10/2005


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
29/10/2006 19:32:11 »» JULISSA:
ese bb esta bueno pero le falta un poquito de madures como para tomar una decision en el amor