Rumbo a la vida adulta

Han pasado ya casi diez años y parece que fue el otro día cuando nos encontrábamos así, todas juntas. Para algunos sé que diez años son muy pocos, pero para nosotras es más de la mitad de nuestra vida. Ese día éramos las chicas más felices del mundo, en medio del océano, todas juntas, deseando llegar a puerto para pasar un día fantástico. Lo que no sabíamos es que nuestro rumbo era la vida adulta, que pronto se acabaría la vida de chiquillas, el equipo de fútbol, la escuela, las excursiones...

Quizás en mi rostro se vislumbran rasgos que hacen pensar que sabía cual era nuestro destino, sentada ya, cansada y agotada de luchar por una amistad que tarde o temprano siempre acaba perdiéndose en la distancia y el tiempo.

Mi querida Corina, con su pelo al viento, su blanco y su negro... qué poco sabía ella que diez años después estaría preparándose para desterrar el negro y cambiar su vida en una ceremonia llena de blanco. A tantos kilómetros de mí....

Ana, tan pequeña aquí, tan inocente con la cámara entre sus manos, no se imaginaba que poco después sería ella la que estaría al otro lado, luchando día a día por hacerse un hueco en el mundo del cine, y perdiendo el contacto con todas nosotras.

Mi Evelyn, sacando pecho ya desde entonces, perdida a medio camino de la vida adulta porque cogió el cruce hacia la fama y la pasarela, tan distinta, tan bella como es ahora, pero perdió toda aquella sonrisa.

Jessica, nuestra pequeña Kika, rodeándome con su brazo que es el que ahora arrulla al pequeño Killian, aunque yo aún no lo he conocido porque también hace tiempo que dejé de verla.

Y por último Lourdes. Dándome un brazo porque el otro se lo lastimé yo misma jugando a baloncesto. Siempre fuiste una sufridora y para tí va todo este mensaje, para que recuerdes como luchabas entonces, como sacabas una sonrisa. Porque no te obsesionaba tu alimentación y tal vez porque nosotras te cuidábamos. Quizás deberíamos volver a unirnos para ayudarte a luchar, aquí nos tienes ahora, como en tu recuerdo y en tu corazón, déjanos ayudarte y lucha, que nadie te vuelva a poner la mano encima.

Os quiero a todas, mis niñas
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Pitufiya
Residencia: España, Canarias
Fecha de publicación: 23/03/2002


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
02/12/2007 1:54:24 »» angel:
Hermosa postal de la vida