MI
"SIEMPRE LISTOS" FRUSTRADO
Sería
imposible olvidar este día, pese a que hayan pasado ya
unos 12, 13 años...
Era algo común en esa época acompañar a
mis hemanos el úlitmo día de sus amados campamentos
de Scaut, era toda una fiesta que reunía a los hermanos
y los padres de los 'siempre listos', después de mas
o menos una semana de camping. Todos estábamos allí,
mi mamá, mi papá, mis hemanos -Facundo y Juan
Manuel- y yo, la familia unita!
Todo iba muy bien, sketch, canciones, guitarras, fuego al medio...pero
algo sucedió que empañó la fiesta!
Me empezó a doler la pansa, pero no era un dolorcito
pasajero, sabía mejor que nadie que ese dolor era particular,
no, no era nada referido a la emotividad del momento ni algo
que se le parezca..., era más simple, era un dolor de
pansa muy fuerte que ni el cansancio ni la comida podían
explicarlo, mi pansa estaba vacía, al menos de eso...
El dolor se potenciaba cada vez más y mi llanto se hacía
oír hasta en la carpa más alejada del campamento.
Mi mamá, ya angustiada y preocupada me sugirió
ir al 'baño', según ella, era sencillamente ganas
de hacer pis.
Mamá! No entendés nada!, le dije nerviosa. Una
vez más estaba pasando lo que yo tanto odiaba: mi mamá
minorizaba mi terrible dolor, con su diagnóstico inquebrantable
y seguro: 'ganas de hacer pis'.
Decidí darle el gusto a mi madre para mostrarle que no
era esa la causa del dolor, y fuimos al 'baño'. Es cierto
que yo era un poco malcriada, pero el ahujero que alumbrábamos
con la linterna y en el que supuestamente yo tenía que
hacer pis no era presisamente lo que supuse que encontraría
después de caminar bastante tiempo bajo la noche amenazante.
Fue imposible hacer pis, no pude, no me salió, asi que
concluímos que el dolor no tenía nada que ver
con esa cuestión. La situación no dio para más
y a las tres de la mañana retornamos a Pringles a ver
al médico.
Llegamos a la casa, y sin importar ser inoportunos tocamos el
tiembre. Amablemente nos atendió, y después de
hacerme una revización -para mi gusto superficial- dijo
lo que odié que dijera: Por qué no pasás
al baño, a lo mejor son ganas de hacer pis?, le mostré
al gentil hombre madrugador mi cara con el mayor signo de enojo,
y marché para el baño.
Como ya todos imaginan...hice pis, recuerdo que fue 14 - catorce
segundos supongo, pero parecieron minutos, lo juro-, todo ese
tiempo despidiendo el líquido que había arruinado
el fogón...y que sin dudas me había colocado casi
para siempre, en el podio de la niña exagerada y quisquillosa!
Y el siempre listos que tanto admiraba de mis hermanos sirvió
en las semanas siguientes para ganar cualquier pelea!: la niña
había sido muy poco lista.
De
izquierda a derecha: Juan Manuel, Griselda, Carla, Carlitos
y Facundo Valentini.