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El Confesionario | Editora de noticias: Ana Fuster Lavin

Uno de cada 10 conductores no pasa la prueba de alcohol

Lo revela un estudio del Gobierno porteño realizado en 2002. La cifra es más del doble que el año anterior. Manejan con exceso de alcohol el 11% de los taxistas y casi la mitad de los motociclistas.

El 10,6 por ciento de los conductores porteños maneja con una cantidad de alcohol en sangre mayor que la permitida. La cifra superó ampliamente a la registrada en 2001, que fue del 4,1 por ciento, según un relevamiento realizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

El trabajo, que consistió en controles realizados durante todo el año pasado a un total de 4.821 vehículos en Capital Federal, revela otros números alarmantes: por ejemplo, prácticamente la mitad de los motociclistas testeados (46,7 por ciento) resultaron infractores. Los controles de alcoholemia correspondientes a 2003 ya comenzaron y continuarán durante todo el año en distintos puntos de la ciudad (ver "Una noche de...").

La ley de tránsito 24.449 establece que para un conductor particular, el límite permitido es hasta 0,5 gramo de alcohol por litro de sangre; para motociclistas, de 0,2 y para conductores profesionales, la graduación alcohólica debe ser nula.

Y de aquí surge otro número significativo: nada menos que el once por ciento de los taxistas resultó infractor por tener alguna cantidad de alcohol en sangre. Esto es diez veces más de lo que resultó en el 2001, cuando se había detectado que sólo el 1,12 por ciento de los conductores de taxis estaba en infracción.

Las cifras obran toda su dimensión si se tiene en cuenta que, según la Dirección de Seguridad Vial, la ingesta de alcohol al conducir es la causa del 40 por ciento de las muertes producidas en accidentes de tránsito.

Para explicar el agravamiento entre un año y otro, la directora general de Seguridad Vial, Leticia Piris, sostuvo que "la principal causa tiene origen en la enorme crisis social que se vivió en la Argentina durante el último año".

"La gente tiene reacciones más violatorias. Pareciera que perdió el concepto de legitimidad de la norma. Y en el tránsito es donde más se ha sentido la conflictividad social", dice.

Pero para que esto se confirme, habrá que esperar los resultados del próximo año. "Con los datos duros hay que esperar un tiempo de desarrollo para comprobar la tendencia. Si el año que viene los números bajan, entonces sí se podrá confirmar", comenta Piris.

Y en sintonía con estos números, la Policía Federal agrega más datos: entre enero y noviembre del 2002, se registraron 138 muertes en incidentes de tránsito, un 27% más que el mismo período del año anterior.

En cambio, la Asociación Familiares y Víctimas de Accidentes de Tránsito (FAVAT) considera que el aumento llegó al 32% entre un año y otro. Su responsable, el abogado Gregorio Dalbón, coincide con que este crecimiento se debió "a la grave crisis económico-financiera del país, lo que provocó un aumento de la agresividad en los argentinos".

"Es algo tan simple como real: a mayor crisis, mayor consumo de alcohol y mayores accidentes de tránsito", explica.

Lo cierto es que los efectos del alcohol en el organismo pueden ser un arma mortal a la hora de manejar. "El alcohol disminuye la capacidad de respuesta de un individuo ante los diferentes estímulos", explica el doctor Eduardo Cohglan, del cuerpo médico clínico del Hospital Británico. "Lo grave de manejar alcoholizado —comenta— es que las reacciones son mucho más lentas y hasta se pueden perder los reflejos fundamentales. Esto se ve especialmente a partir de 0,5 gramo por cada litro de sangre. Y en el caso de que exista más de un gramo, ya la capacidad mental está sí o sí deteriorada. No hay vuelta", dice, categóricamente.

Los especialistas en el tema dan algunos ejemplos de la cantidad de alcohol que basta que ingiera una persona para estar en infracción si maneja. Por ejemplo: para una persona de unos 70 kilos, es suficiente con dos chops de cerveza (de 333 ml.), dos copas y media de vino (de 100 ml.) o dos vasos de whisky (de 45 ml.).

Aunque, según explica Coghlan, el efecto del alcohol es distinto en cada persona. Los factores: acostumbramiento, tolerancia y el metabolismo de cada individuo.

Lo real es que desde hace un par de años, la Argentina ocupa el primer puesto por cantidad de accidentes de tránsito en el mundo, con un promedio de 20 muertes diarias, según un estudio que realizó la Asociación Luchemos por la Vida. Un lugar, por cierto, del que nadie puede estar orgulloso.