Ir »
El Confesionario | Editora de noticias: Ana Fuster Lavin

Maitena Etxebarria: «La pérdida de una lengua es una brutal pérdida cultural»

MADRID. TULIO DEMICHELI

La profesora de la UPV considera en su obra que el bilingüismo no es una anomalía porque «en el mundo se hablan cinco mil lenguas y sólo hay cien países»

Ponderada, en guardia ante cualquier intento de tergiversar sus palabras para alimentar falsas polémicas, Maitena Etxebarria, catedrática de Lingüística y amiga de la infancia del director del Instituto Cervantes, Jon Juaristi, acaba de publicar en Espasa-Forum «La diversidad de lenguas en España», libro que ayer presentaron junto con el poeta catalán Alex Susana, el escritor gallego Víctor Freixanes y el editor Luis Suñén. «A mí me ha preocupado el estudio de la situación de las lenguas en contacto», afirmó Etxebarria. Y es que el bilingüismo y el multilungüismo son una realidad que comparten la mayoría de las personas en España y en el mundo. Etxebarria señaló que «se hablan cinco mil lenguas, pero sólo hay un centenar de países»; entre nosotros, la situación es obvia, y no sólo en cuanto a las lenguas oficiales (español, catalán, gallego y vascuence), sino también a las variedades dialectales. Cree la profesora que ya es hora de acabar con la percepción de que las políticas autonómicas habilitadas para defender las lenguas minoritarias y las minorizadas implique ningún «conflicto lingüístico». «No creo -afirmó- que nos enfrentemos a una situación que ponga en peligro el patrimonio común, que es el español» y viceversa. Sí cree que es hora, veintitantos años después, de hacer balance y de valorar los resultados. En su opinión, la generación que hoy tiene entre 16 o 18 años y 25 es la que ha aprendido en la escuela, por ejemplo, a hablar vasco, y habrá que ver, cuando sus miembros «se decidan a tener hijos, si la transmiten como primera lengua en el seno de la familia», lo que sería un criterio de evaluación veraz. En cualquier caso, criticó con mesura y firmeza la identificación entre el uso de la lengua y los partidismos políticos o nacionalistas, pero advirtió signos desesperanzadores, porque se pierden vascohablantes en Navarra y en el País Vasco francés. Defendió la necesidad de un cambio de políticas en defensa de las lenguas minoritarias o minorizadas porque «tenemos que ponernos a la tarea de recuperarlas: su pérdida sería una brutal pérdida cultural».