La Biblioteca Vaticana ya tiene su sitio en Internet
Podrá
visitarla el público en general.
Una carta de Lucrecia Borgia a su padre, Alejandro VI;
un manuscrito de Lutero; otro de Miguel Angel; monedas,
medallas, mapas, incunables, pergaminos, grabados, textos
antiguos rarísimos. Con una computadora, un mouse
y una conexión a la Red, de ahora en más
estos tesoros guardados desde mediados del siglo XV
en la Biblioteca Apostólica Vaticana -una de
las más prestigiosas del mundo- serán
accesibles al gran público a través de
Internet.
"Entramos en pleno en la era de la electrónica",
dijo el cardenal argentino Jorge Mejía, Bibliotecario
y Archivista de la Santa Sede, al presentar el sitio
web de la Biblioteca Apostólica Vaticana, que
contó con el aporte tecnológico de la
empresa Hewlett-Packard.
Ingresando a www.vatican.va y, luego, a la Biblioteca
Apostólica Vaticana, los usuarios podrán
consultar sus joyas artísticas y culturales sin
moverse de casa. Podrán leer su historia, el
catálogo, sus servicios y apreciar los tesoros
ampliándolos con lupa.
Un estante de 90 kilómetros
Fundada por el papa Nicolás V (1447-1455), la
Biblioteca Vaticana conserva un patrimonio extremadamente
heterogéneo: hay 1.600.000 volúmenes,
entre antiguos y modernos; 8300 incunables, más
de 150.000 manuscritos, 100.000 grabados y más
de 300.000 monedas, medallas y otros objetos. "La
biblioteca tiene una identidad sobre todo histórica,
ya que no hay cosas del presente, como los best sellers",
subrayó Mejía, que detalló que
entre salones, pasillos, armarios y librerías
cuenta con 90 kilómetros de estantes. El acceso
real a la biblioteca, ubicada en el Cortile del Belvedere
del Vaticano, sólo se permite a docentes e investigadores.
Según monseñor Claudio Celli, el nuevo
sitio web es la "primera fase de un proyecto más
amplio", que prevé en diciembre la apertura
de páginas dedicadas a los Museos Vaticanos,
que podrán ser visitados en forma virtual, y
más adelante, de los archivos secretos.
Al respecto, y ante una pregunta de LA NACION, el cardenal
Mejía explicó que hoy no hay nada "secreto"
en los misteriosos Archivos Vaticanos, sino que no se
tiene acceso a la documentación posterior al
fin del pontificado de Pío XI, en 1939. Este
año, en efecto, Juan Pablo II decidió
la apertura progresiva del pontificado de Pío
XI (1922-1939), recordó Mejía, y adelantó
que el 1° de enero próximo comenzarán
a abrirse los documentos relativos a la nunciatura en
Alemania. Son papeles que despiertan mucho interés,
por tener que ver con los actos de Eugenio Pacelli,
nuncio en Berlín y futuro papa Pío XII,
una figura criticada por sus presuntos silencios durante
el nazismo.
Mientras que el resto del pontificado de Pío
XI se hará público en enero de 2005, agregó
Mejía, el año próximo el Vaticano
publicará seis CD que contienen el Archivo de
los Prisioneros de Guerra correspondientes a 1940-1946.
http://www.lanacion.com.ar