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El Confesionario | Editora de noticias: Ana Fuster Lavin

Tomás Eloy Martínez: "Los novelistas nos quedamos cortos con la realidad"
JUAN MARIA NAVEJA

Con menos de un año de haber ganado el Premio Alfaguara, la novela "El Vuelo de la Reina", del escritor argentino Tomás Eloy Martínez, camina hacia otros horizontes con traducciones al inglés, alemán, francés, italiano y ruso.

En una entrevista con CNN en Español Radio, el autor se mostró muy optimista con la trayectoria que ha seguido su libro y dijo que "sigue estando en primer lugar de las listas de best-sellers en Argentina, Venezuela, Uruguay y Colombia; creo que ha ido muy bien en México, en España y en los países de América Central".

Martínez, nacido en Tucumán en 1934, tiene una amplia trayectoria periodística en diarios de América del Sur, es columnista permanente del diario La Nación de Buenos Aires y de The New York Times Syndicate, que publica sus artículos en doscientos diarios de Europa y las Américas.

Además, ha publicado entre otras obras, "La novela de Perón" (1985), "La mano del amo" (1991) y "Santa Evita" (1995), la novela argentina más traducida de todos los tiempos.

CNN: Suelen decir los autores que cuando el libro sale a la luz, el tema y los personajes dejan de pertenecerle, ¿cuál es la observación que más le ha gustado?

Tomás Eloy Martínez: Es cierto, el libro pertenece al lector más que al autor en el momento en que está terminado y el autor sólo puede estar de acuerdo o en desacuerdo con las infinitas lecturas o interpretaciones que este libro plantea. La explicación o la idea del sumplemento literario del Times me convence mucho más porque, en efecto, es el retrato de una mujer y es un hombre muy poderoso, abusivo, orgulloso y violento que trata de poseer a una mujer y la importancia de esa batalla me parece que está en el hecho de que la mujer es igualmente inteligente que él. Reina Remis, al final, a pesar de que es aplastada, humillada, vejada, maltratada con absoluta dignidad se resiste. Creo que en la novela es de algún modo el retrato de la dignidad de las mujeres aun en la adversidad más extrema y en ese sentido ésa es la interpretación que más me gusta. Así como todas las reflexiones que se dan sobre la identidad y el abandono que quise poner en la novela de manera muy explícita.

CNN: ¿Qué recepción ha tenido en Argentina, que es el epicentro de la novela?

TEM: Les ha divertido mucho porque hay una gran cantidad de guiños. Imagínese que en los primeros cuatro meses ya había vendido 70.000 ejemplares, sobre todo en este tiempo de crisis en los que un libro es lo último que se compra porque faltan alimentos, falta todo, no está nada mal. (...) Lo que en algunos otros lugares les ha parecido inverosímil, como la aparición de Jesucristo en persona al presidente de la república en Argentina, les pareció absolutamente posible dentro de las leyes ilógicas de las mentalidades políticas a las que la novela alude.

CNN: ¿Cómo reacciono la Iglesia ante el relato de la aparición de Jesucristo que narra la novela?

TEM: Bueno, la Iglesia no ha reaccionado, no ha dicho una sola palabra. Aparentemente la novela no le ha molestado. Si no, la Iglesia inmediatamente salta. Hay además una exhumación verdadera, por otra parte, de textos de los Evangelios gnósticos, que son contemporáneos de los Evangelios canónicos -- los que conocemos los de Mateo, Lucas, Juan y Marcos. Son Evangelios construidos por apóstoles que estuvieron en Alejandría y en Grecia y ahí se habla de un hermano gemelo de Jesús que también se invocaba como Mesías y que también muere el mismo día en el Calvario, pero no en Jerusalén sino en Damasco. Tampoco eso suscitó ninguna reacción. La Iglesia no pareció molesta por ese elemento; todo está tratado con mucho respeto y la aparición de Jesucristo al mismo tiempo se señala que es completamente inverosímil en el propio texto, que es una invención del propio presidente de la república, pero ha habido presidentes en Argentina capaces de inventar eso y mucho más.

CNN: Tras los acontecimientos originados en Argentina y la reaparición del ex presidente Carlos Menem ¿No cree que se está quedando corto?

TEM: Bueno, los novelistas hace ya tiempo que nos quedamos cortos con la realidad. Recuerde usted que García Márquez dijo cuando ocurrieron los episodios de México, los famosos hallazgos después de la caída de Salinas de Gortari, que los novelistas debíamos tirar nuestras novelas al mar porque la realidad era mucho más poderosa como narradora de novelas. Y efectivamente las novelas siempre se quedan cortas frente a una realidad, que es cada vez más compleja, más avasalladora y más extraña. En el New York Times leí una noticia no confirmada ni bien avalada de que la Patagonia podía escindirse de la Argentina y constituirse en un país independiente, eso era algo inimaginable hasta hace apenas un mes.

CNN: La corrupción parece que no quiere irse. ¿Cómo se inserta este fenómeno con lo que expone la novela?

TEM: La corrupción por desgracia es un mal atávico, es un mal casi histórico. En algunos lugares, la corrupción permite, curiosamente casi paradójicamente, que las economías se muevan; en ciertos momentos la corrupción fue un estimulo para la economía mexicana e incluso para la colombiana; permitía una distribución extraña e irregular pero cierta de la riqueza. En la Argentina y en otros países del Cono Sur, Uruguay en especial, la corrupción es patrimonio o privilegio de unos pocos y esos pocos que la ejercen, que la dirigen que la gobiernan, son los que han arruinado a nuestros países y los que han convertido a las naciones en poco menos que un saco de ruinas.

CNN: ¿Los periodistas seguirán siendo protagonistas de sus novelas?

TEM: En la próxima que tengo no, la que estoy terminando ahora que es una novela que se llama "El Cantor de Tango". Se va a publicar primero en inglés. El protagonista es, por un lado, un cantor de tangos y por otro un estudiante de literatura que está escribiendo su tesis de grado. En la novela siguiente, que se llama "Mujer de la Vida", que espero que saldrá en un par de años o tres si tengo suerte, los protagonistas son cartógrafos, es decir, hacedores de mapas, de manera que por ahora no hay periodistas en mi futuro.

A pesar de que Tomás Eloy Martínez ha desarrollado una intensa actividad académica en universidades de Estados Unidos -- actualmente es responsable del Programa de Estudios Latinoamericanos en la Rutgers University de New Jersey --, admite que aún no está preparado para escribir una novela sobre la sociedad de Estados Unidos.

"Todavía no. Es una sociedad muy compleja a duras penas sí puedo atraparla en algunos artículos de periódicos, pero no me siento listo para eso, ni siquiera, fíjese, me siento listo para escribir sobre el mundo hispano y latino que frecuento bastante en los Estados Unidos y que es un mundo también lleno de complejidades, porque no hay semejanza alguna entre un emigrante colombiano o dominicano en Chicago y un emigrante cubano en Miami. Puede haber diferencias abismales entre uno y otro y lo que los americanos ven como una homogeneidad en el mundo latino o hispano, nosotros, los que venimos de ahí dentro, vemos una diferencia profunda".

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