Inauguran un circuito turístico basado en la
vida de Borges
Alba Piotto
Aquí
nací yo, en el corazón de la ciudad, en
la calle Tucumán, entre las calles Suipacha y
Esmeralda, en una casa (como todas las de ese tiempo)
pequeña y sin pretensiones, que pertenecía
a mis abuelos maternos". La calle, la ciudad, la
casa, todo cambió; nada queda en pie de esa descripción
que Jorge Luis Borges hizo en sus Memorias. Pero el
solar natal del escritor —en Tucumán 840—
vale para iniciar un itinerario por su vida y su obra.
Se trata de un recorrido organizado por la Fundación
Internacional Jorge Luis Borges —que lidera su
esposa María Kodama— y la Subsecretaría
de Turismo del Gobierno porteño. El primero será
el 24 de agosto (103° aniversario de su nacimiento)
y se repetirá cada 15 días.
"Este circuito faltaba en la ciudad. No sólo
como expresión cultural propia, sino también
por el interés que los turistas extranjeros manifiestan
por Borges", explicó Jorge Purciariello,
subsecretario de Turismo. Según el funcionario,
el recorrido será totalmente gratuito y con un
cupo de 50 personas cada vez.
El punto de partida del Itinerario Jorge Luis Borges
es el solar de la calle Tucumán. A esa casa se
mudaron los padres del escritor —Leonor Acevedo
y Jorge Guillermo— cuando se casaron. Y allí
nació él, en 1899. La casa ya no está.
Y el actual edificio de la Asociación Cristiana
Femenina tiene una placa que recuerda el nacimiento
"de quien fuera considerado uno de los más
grandes escritores del siglo XX".
Siguen, la antigua sede de la Facultad de Filosofía
y Letras (Viamonte 340), donde Borges asumió
la cátedra de Literatura Inglesa en 1956; y el
edificio de la ex Biblioteca Nacional (México
564), donde fue nombrado director en 1955. Epoca en
la que supo que su ceguera sería total en poco
tiempo: "Nadie rebaje a lágrima o reproche/esta
declaración de la maestría/de Dios, que
con magnífica ironía/me dio a la vez los
libros y la noche".
El circuito sigue por la Plaza San Martín y
el departamento de la calle Maipú 994, donde
Borges se mudó en 1944 y donde escribió
durante las décadas siguientes. La librería
La Ciudad (Galería del Este) que frecuentaba
por las mañanas; y escenario donde reanudó
su diálogo con Ernesto Sábato después
de años en silencio.
La fascinación del escritor por los tigres,
incluyó al Zoológico porteño. Dicen
quienes conocen su biografía, que su madre solía
contar que la única manera de arrancarlo al pequeño
Borges de la jaula de los tigres era amenazándolo
con quitarle los libros al llegar a casa.
En Palermo Viejo, el recorrido sigue por la casa de
Serrano al 2100, y la manzana de Guatemala, Serrano,Paraguay
y Gurruchaga, donde situó La Fundación
Mítica de Buenos Aires. Una parada incluida a
pedido de María Kodama es la Iglesia Ortodoxa
Griega, de Julián Alvarez 1036. Solían
ir juntos, para seguir los rituales y escuchar la música
y los cantos.
La casa de Evaristo Carriego (Honduras 3784) es otro
sitio emblemático del circuito. Por la proximidad
de ambas familias. Y porque en esas tertulias, Borges
empezó a conocer el mundo de los guapos y el
misterio de los duelos a muerte.
El final, está reservado para sus libros, sus
bastones y sus fotos, que se conservan en la Fundación
Jorge Luis Borges, en Anchorena 1660. Curiosamente,
el edificio linda con una casona colonial, en la que
Borges habitó entre 1938 y 1943.
Apenas una medianera separa los recuerdos del escritor
con las paredes que cobijaron el origen de uno de los
cuentos más importantes de la literatura argentina:
Las ruinas circulares.
http://www.clarin.com