Vázquez Montalbán asegura que todos llevamos
una novela dentro
MARTA
AGUIRREGOMEZCORTA | San Lorenzo de El Escorial
El
escritor barcelonés participa en un curso literario
en El Escorial.
Todo
el mundo se ha contado a sí mismo la novela de
su vida que espera ser revelada. Ésa fue una
de las ideas que el escritor Manuel Vázquez Montalbán
quiso ayer transmitir a los alumnos del encuentro La
novela según los novelistas en los Cursos de
Verano de la Universidad Complutense. 'Y esa novela
se hace a partir de la memoria y es un saber sobre uno
mismo', aseguró el escritor.
Una seña de identidad es la cara oculta del
mundo, según Vázquez Montalbán
(Barcelona, 1939). Y explicó que unos cuantos
tienen la posibilidad de poner esa novela por escrito
y también de modificarla y de falsificarla. Pero
otros no. Otros cuentan con una 'gran desnudez' de lo
que les ha pasado porque necesitan contarlo. 'Muchas
veces, los escritores nos encontramos con personas que
nos dicen: 'Si yo le contara mi vida, mi vida es una
novela...'. Y es verdad, es una novela interiorizada
que espera se revelada', señaló.
Y, entonces, preguntó: '¿Qué puede
por tanto hacer la literatura?'. Buscar en la memoria,
según el autor de El pianista, 'en ese almacén
de datos, los recuerdos, las conductas, las gestualidades
de los elementos que van a dar vida a una serie de personajes
y a partir de ahí construirlos', dijo.
Porque la memoria es una pieza fundamental para la
escritura. Aunque aseguró que, en otros momentos,
puede llegar a tener un carácter 'más
dramático'. Por ejemplo, en situaciones de dictaduras
políticas. 'Esos regímenes autoritarios
tratan de mutilar la memoria del perdedor'.
Compromiso
Por eso, Vázquez Montalbán, escritor
de lucha, apeló al compromiso: el de recuperar
esa memoria oculta para reivindicar la identidad usurpada,
tanto individual como colectiva. Es decir, lo que hizo
la literatura española a partir de los años
cincuenta, la italiana en los últimos años
del fascismo y la soviética a partir del deshielo,
donde los escritores que se quedaron hicieron un gran
esfuerzo por recuperar la memoria que se había
ocultado.
Aun así, contó que, salvo situaciones
históricas de crisis y límite, 'es perfectamente
legítimo que el escritor falsifique su memoria,
la manipule como si fuera una plastilina, para que le
sirva literariamente'. Porque la verdad en literatura,
afirma Vázquez Montalbán, 'es algo muy
encerrado en el libro en el que se expone y no tiene
porqué legitimarse con la verdad que queda fuera
de los límites de ese libro'. Y para defender
este argumento, el escritor residente en Barcelona señaló:
'Muy pocas veces un libro cargado de verdad llega a
ser bueno a no ser que esa verdad esté perfectamente
integrada dentro de un concepto superior de verdad literaria'.
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