Don Tin y don Pelón

Cuando uno es niño los dulces son lo principal en nuestras vidas, don Tin, hombre moreno que venía del campo, tenía una pequeña tienda y era vecino de mis abuelos y cariñoso con los niños.

Más con uno, su “fraile”, así me decía, don Cheliano de origen italiano, blanco y calvo por eso el apodo era la competencia de don Tin, su tienda estaba surtida tenía de todo, hasta vendía papelería, para mí era el ogro de los cuentos, por su aspecto pero en sus adentros era un hombre muy bueno, todas las tardes comenzaba la competencia, don Tin salía con un canasto sobre la cabeza rumbo a la panadería.

Don Pelón también pero él en un carrito de madera y ruedas de balero sobre el cual llevaba una caja de cartón, cuando regresaban a sus respectivas tiendas acomodaban el pan como para que se viera sabroso, entonces aparecía yo que parado en la puerta de la tienda veía el pan en la vitrina.

Don Tin me dice: ven acércate y me da una concha de chocolate, al tiempo que me decía nunca comas pan de la tienda del viejo Pelón, pero te pido un favor, ve y fíjate si su pan esta mejor que el mío. Al terminar la concha me atravesaba la calle y me paraba en la puerta de la tienda de don Pelón el cual al verme decía: cómo esta el pan de don Tin yo le decía más o menos, ten prueba este polvorón el cual yo comía con calma.

Oiga don Pelón este pan esta sabrosísimo, ha que bueno toma llévate este y me ponía otro pan en una bolsa de papel salía y me dirigía a la tienda de don Tin, al cual le decía, no don Tin el pan de don pelón no se compara con el suyo entonces ponía un pan en una bolsa y me lo daba al tiempo que le decía gracias.

Salía de la tienda y recogía la otra bolsa que había dejado escondida arriba de una barda al llegar a la casa le daba el pan a mi tía Cris y le decía mira tía te traje este pan puedo salir a jugar, si hijo pero pórtate bien, al salir a la calle don Tin y don Pelón en sus respectivas tiendas atendían a las señoras que iban por el pan confiados que su pan era el mejor porque lo había probado el “fraile”.

Autor: Rafael Rivera Pérez
Edad: 48
País: México
Residencia: México D.F
Ocupación: Empleado
Hobby: Fútbol
Fecha de publicación: 23/05/2003


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
28/05/2003 15:35:13 »» marimar:
Gracioso y entretenido relato. Lo disfruté. Gracias.