LA LECTURA

Papá me lee cuentos de mayores. Todas las tardes, coge alguno de los grandes libros de la biblioteca y subimos a la buhardilla. Allí nos sentamos entre almohadones. El abre el libro y empieza a leer. Me gusta mirarlo cuando lee. Papá se fija mucho y va despacio. A veces se para un momentito. Yo le pregunto, ¿por qué te paras?, y él siempre me dice: estoy haciéndolo fácil para ti, María. Papá lee muy bien y yo lo entiendo todo.


A mi también me gusta leer. Tengo libros muy bonitos: El Ogro que se enamoró de la nube; Tim y Thomy se despertaron; La Dama que fue Caballero, ... pero prefiero los que me lee papá.

Un día papá se puso enfermo y se quedó en la cama. Estaba triste y aburrido. Pillé uno de mis cuentos y entré en su cuarto. Me senté sobre la cama y empecé a leerle uno de mis favoritos: ¿Dónde se escondió el Rey?

"... y cuando todos los habitantes del Reino lloraban la pérdida del Rey, apareció en el horizonte una nube de polvo: caballos y jinetes ..."

Papá me sonreía y escuchaba muy atento. Y una vez que paré me preguntó, ¿por qué te paras?, y yo le dije: estoy haciéndolo fácil para ti, papá.

Luis G. Torregrosa López
Edad: 41
País: España
Residencia: Villena
Hobby: Literatura, fotografía y filatelia
Comentarios: ".... y al cabo nada os debo/debeisme cuanto
he escrito" A. Machado

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