AQUELLA OPORTUNIDAD NO VOLVERIA...

Aquella oportunidad no volvería a repetirse. Después de tantos años de estudio, por fin, alguien me daba la oportunidad de aparecer en escena, junto a grandes figuras del teatro nacional. Aunque era muy joven, ya había pasado por el Teatro Infantil Labardén, donde comencé los estudios, luego el Conservatorio Nacional y en esos momentos, debía limpiar el piso, pintar decorados, hacer de transpunte, correr a buscar todo aquello que los artistas necesitaban y que hacías en el Teatro Independiente con el mayor cariño deseando llegar algún día a aparecer en las carteleras. Por eso no cabía en mí de alegría cuando me llamaron para representar a un paisanito que entraba con una canasta pasando de un lado para otro por el escenario. Nada mas. Pero allí estaban las glorias del teatro y yo a su lado, con muy poco, pero con parte del sueño realizado. Nadie se fijaba en mí, nadie me aplaudía, pero qué me importaba, si caminaba por el escenario lleno de luces, rozando con mi cuerpo a Delia Garcés, a Fava, a Medina Castro , a Selva Alemán.....gozaba ese instante en que miraba el cielo lleno de spots, de maderas y sogas...me sacaba la gorra, me limpiaba el sudor de la frente y luego de cubrirme lentamente salía.................En mi casa no lo comprendían, tanto estudio.¿para qué?.Pero esos días, esos meses, esa temporada, fue la mas hermosa de mi vida. Por que llegó el momento en que me vieron, en que me aplaudieron.¿A mí? o por que había caído el telón?.Fue el destino tal vez, pero aquella noche, luego de hacer mi escena, me escondí entre el apretado telón recogido para ver el final del acto.¡Ella era sublime!!cuando caía al suelo pidiendo al cielo que la perdonara y él, el esposo, levantaba su mano amenazadora.!estaban geniales! No me lo quería perder. Era el último día. Y allí me escondí. Con lágrimas en los ojos escuché el final, había quedado petrificado. De pronto el telón se cerró empujándome por su fuerza hacia afuera. Quedé solo, frente a las candilejas, mientras
el público aplaudía como enloquecido. Y allí estaba , frente a todo ese público que aplaudía...Y era a mí, sí, era a mí...fue a mí, hasta que el telón volvió a abrirse para que salieran todos a saludar. Sorprendidos me encontraron con la gorra en la mano, inclinado hacia el proscenio, agradeciendo a mi querido público...!Cuántos años han pasado!!Tantos! Aún hoy, ya viejo ,fatigado, cuando no quedan casi páginas en el diario de mi vida, cuando nada tengo que ver con todos esos sueños, cuando los aplausos se han hecho tan naturales, retorno a aquellos lejanos años llenos de ansiedades, esperanzas e ilusiones. Nunca lo había contado y tal vez ,al cerrar este diario íntimo, sea como una confesión para todos aquellos que me aplaudieron.....FIN

Antonio Guillermo Molina
Jubilado
Hobby: la ópera, el teatro, el arte en general, viajar...
Comentario: He logrado realizar uno de mis mayores deseos, escribir... nunca lo pude hacer por miles de motivos, y hoy, cuando ya he llegado a la plenitud..encontré en El Confesionario el lugar indicado para lograr al fin, mis sueños. Gracias.


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