Frente a frente

Hace tiempo que no me enojo como antes. Recuerdo que en ciertas situaciones me sentía indignado. Y reaccionaba como Batman cuando quería ajusticiar al Guasón.

Sin capa ni antifaz la injusticia solía desatar mi bronca para ponerme en acción. Cómo podía ser que salga airosa en determinadas circunstancia. Impune y bella para volver a coquetear?

Así que cuando la injusticia se presentaba en seguida me ponía en guardia:

-Alto ahí. A dónde se cree que va?

Frente a frente luchaba. Por momentos la doblegaba. Pero con frecuencia, primero me torcía el brazo y luego me vencía.

Contra el suelo y desangrado, sólo me quedaba espacio para ver cómo se alejaba burlona y con las manos ensangrentadas.

Con el tiempo fui aceptando que no podría contra tanta injusticia. Se había propagado como un cáncer difícil de extirpar. Lo que me provocó cierto repliegue en la lucha.

Ahora ando más relajado por la vida. Aunque atento. Por suerte aún conservo la capacidad de ponerme en guardia. Siempre dispuesto a hacer justicia.

No vaya a ser que la injusticia se relaje. Y disfrute al caminar.

¿Alguien la vio?

Juan Manuel Valentini


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
No hay comentarios disponibles para este texto. Te invitamos a enviar el tuyo!

« Home | Secciones: Ir »
 

De puño y letras:

BIENVENIDO


LA MANO NEGRA
2 MIL
LA AUTOENTREVISTA
AIRE PURO
LA AMENAZA DE MARTIN
LA CONFESION DEL DIRECTOR
NUESTRO BRINDIS

Los preferidos
del Director:

 
CAMPO DE FRUTILLAS PARA SIEMPRE


LLORO PORQUE TE AMO, VIRGENCITA DE MADERA
EL PREMIO
UN CORAZON PERDIDO
AQUELLA OPORTUNIDAD NO VOLVERIA...
LA LOCUTORA, MI CHICA, Y YO
LOS SUEÑOS DE NICOLAS
LA CIUDAD