La vida inventada es la posibilidad de escribir la historia hasta el final. Un juego divertido que nos impulsa a saltar párrafo a párrafo entre ilusiones, miedos y fantasías.
La expectativa es la zanahoria. Y la ilusión un látigo decidido que debe impulsar el caballo. Arre, arre.
Lo que pasa con las metáforas es que permiten en un párrafo decir muchas cosas. Así que a mí no me molesta poner la mano en mi bolsillo, agarrar alguna y mostrarla cuando me parece oportuno.
Arre.
Quiero decirles que hay que escribir la historia. Inventarse hoy, mañana y pasado. Pero inventarse al fin.
Hoy es la guitarra. Mañana un curso. El jueves la vecina. Viernes la choza. Sábado salud.
Habrá quien grite a favor de la suerte y jure que lo define todo. Pero el desarrollo personal o profesional no lo escribe la suerte. Aunque exista la ruleta y alguien gane la lotería.
Sin más que decirles, me despido invitándolos a escribir párrafos. Para inventar sus historias.
Para jugar a estar vivos.
Juan
Manuel Valentini