POR LA VIDA, POR LA PAZ

Sería difícil tener que elegir un tema distinto para este escrito. Nadie podría mirar hacia otro lado después del triste hecho que se nos presentó en el mundo.

Ciertamente no hay palabras. Por eso pensé, en determinado momento, dejar este espacio en blanco. Aunque entendí que podría haberse llenado con tantos significados, que creí más conveniente cargarlo de palabras y entregarlo con su voz.

Cuando sucedió el atentado tuve el triste privilegio de verlo en directo. El segundo avión se acercó a las Torres Gemelas decidido a impactar contra una de ellas. Un episodio que jamás hubiera pensado, tanta demencia trasgrede mi racionalidad.

Minutos más tarde la tragedia se empecinaba con dos aviones que caerían en el Pentágono y en Pensilvania. Y un coche bomba que explotaría en la Secretaría de Estado.

En ese momento ya no estaba en mi casa. Me había ido escuchando la radio hasta unas jornadas. Allí tuve otro triste privilegio. Un joven, que llevaba sus auriculares puestos, dijo: "Acaba de estrellarse otro avión en el Pentágono". Y continuó: "Esto está buenísimo". Sin palabras.

Más tarde el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pronunció con firmeza sus primeras palabras. Al tiempo seguirían las declaraciones del secretario de Estado, Colin Powel, del vicepresidente, Dick Cheney, y demás funcionarios del gobierno. Habría justicia, sería a través de la guerra.

Transcurrí la semana siguiendo lo ocurrido con las versiones en la web de los diarios norteamericanos y la transmisión en directo de CNN.

Al tiempo que recibía la información volvía a mí cierto recuerdo. No hace mucho estuve con mi papá y mi hermano recorriendo New York. Fue un día soleado cuando visitamos las Torres Gemelas. Recuerdo que subimos en un ascensor gigante, junto a decenas de personas, hasta un piso que ofrecía una vista magnífica por sus ventanales extensos. Una sóla sensación me invadía. Sentía admiración por el pueblo norteamericano y cierto desconcierto al pensar que sólo en la torre que estaba había más del doble de la población que tiene mi ciudad. El recuerdo me acompañó, pero los hechos siguieron.

Por un momento pensé que Estados Unidos daría la lección más grandiosa que hubiera dado la humanidad. Supuse que procuraría hacer justicia resolviendo el conflicto en paz. Llegué a estar convencido en tal posibilidad, sabía que sería el ejemplo aleccionador de la comunidad norteamericana para el mundo.

Los días pasaban y aquella alternativa se volvía más ingenua hasta hacerse casi utópica. Sin embargo, Karol Wojtyla recientemente impulsó una propuesta con decisión. En sus declaraciones dijo: "Que María acoja a los difuntos, consuele a los sobrevivientes, sostenga a las familias sometidas particularmente a tan dura prueba, ayude a todos a no ceder a la tentación del odio y de la violencia sino a empeñarse al servicio de la justicia y de la paz". Tengo el honor de compartir, para muchos cierta ingenuidad, con el Papa Juan Pablo II.

Muchas imágenes quedarán para siempre. Niños huérfanos, abuelos resignados, familiares que buscaban con desesperación a sus seres queridos, aún cuatro o cinco días después de ocurrida la tragedia. Todo el horror ha quedado expuesto por la barbarie, encendida por un aparato ideológico que detesta la vida humana.

La realidad se impuso con total crudeza, los atentados consumados quedarán denunciados en la historia.
Recuerdo, de chico, pensar en el año dos mil. Imaginaba otro mundo. Quizá hoy no pueda describirlo con exactitud, pero no olvido algo que para mí era una certeza: sabía que para entonces sería imposible que existan las guerras.
Me equivoqué cuando imaginé; o no, aún no lo sé.

Por estos días vivimos la instancia de continuar construyendo nuevas realidades. Será la responsabilidad del ser humano la que edifique un mundo diferente, distinto al del año dos mil que supimos encontrar.

Imaginemos un mundo más sensible. Imaginemos un mundo en paz.
Y comecemos cada uno de nosotros a construirlo.

Dios nos ilumine.

Juan Manuel Valentini


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
02/06/2003 13:22:47 »» tole:
bueno me parece genial el cuento ya que a mi me parecion un texto realista creo que yo tambien escribi uno, pero necesito una consulta usted me envio una carta avisandome de que publicaron otro cuento pero la verdad no lo encontre en la pagina si me puede enviar mas informacion por favor se lo agradeceria un monton me despido mi nombre es solange matte y nick de los escritos es tole

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