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El Confesionario | Entrevistas

Entrevista a Caloi
“El programa es un gran negocio para la educación del país”
El Confesionario | Diciembre de 2002

Los responsables de Caloi en su Tinta dialogaron sobre su programa Hablaron de las dificultades que enfrentaron para llevar adelante el proyecto durante más de diez años La trastienda de la emisión televisiva, su lucha por sobrevivir frente a la televisión actual y los objetivos que persiguen con el programa.


Gentileza www.caloi.com.ar

Caloi aparece apenas se abre la puerta del ascensor. Tiene la mano extendida y una sonrisa cordial. Detrás, un ventanal permite ingresar la luz de la tarde soleada. Libros, videos y diarios llenan bibliotecas y mesas en la sala. Es el lugar de trabajo, donde el conductor de Caloi en su Tinta dibuja la tira de Clemente. Junto a él su esposa, María Verónica Ramírez, lo acompaña como tantas veces.

Sentados en una mesa redonda Caloi con la directora y productora general del programa televisivo se disponen a contestar las preguntas.

Llevan más de diez años haciendo el programa, ¿recuerdan cómo surgió la idea?

María: Se le ocurrió a él, estaba viajando hace muchos años.

Caloi: Estaba en Luca que es una ciudad italiana, se hacía un festival muy importante de humor gráfico e historieta. Y ese año se agregaba por primera vez y con carácter competitivo a esa muestra la categoría de películas de animación. Entonces, un día embolados de recorrer Luca que es una ciudad muy linda pero muy chiquita, nos metimos en el cine a ver estos dibujos animados y me encontré con imágenes de una película que se llama “El señor Pascal”. Ahí se me ocurrió que como ese era un lenguaje muy pariente al que uno hace en el humor gráfico, sería interesante traerlo a la Argentina. Fue una idea que quedó ahí flotando porque acá no se conocían las películas de animación de autor que es a lo que nosotros nos dedicamos. Unos cuantos años después cuando nos juntamos con María dijimos: “vamos a llevar adelante la idea”. Ella empezó una tarea muy sacrificada que era la búsqueda del material.

Así empezaron

Maria: Sí. Yo Tenía información de lo que Caloi decía. Cuando nos conocimos empezamos a pensar en un formato televisivo y comenzamos la búsqueda de ese material. Rastreamos en las embajadas, pero no sabíamos si íbamos a tener material para más de dos meses.

No les fue mal, estuvieron 10 años en ATC y luego tuvieron un inconveniente por el tema de los pagos, ¿no?

Caloi: Varios inconvenientes. Tuvimos que soportar a Sofovich que nos mandaba en horarios imposibles, a la 1 de la mañana, cuando terminaba la transmisión. Levantaba el programa a cada rato.

María: No nos quería pagar. Nos hacía hacer el programa, lo producíamos y comprábamos los derechos. Después lo levantaba cuando estaba a punto de salir. Entonces, como no se emitía, no nos quería pagar.

¿Por la deuda abandonaron ATC?

María: Quedó un año de dos programas. Caloi en su Tinta, el programa semanal, y unos micros que iban de noche justo en el horario de protección al menor. Habíamos hecho especialmente una animación introductoria donde participaba Caloi, invitaba a los chicos a ver todas las noches un derecho de los niños. Nos quedaron debiendo las dos producciones. Al año siguiente la gestión nueva nos invitó a seguir, pero sin reconocer la deuda anterior. Como habíamos iniciado un juicio nos pareció ridículo.

Y se fueron a canal (á). ¿Por qué eligieron esa señal?

María. Estuvimos un año sin aire y después fuimos a canal (á). En realidad queríamos hacer un cambio, estábamos un poco cansados de los cortes. Canal (á) se conectó con nosotros y nos gustó la idea de hacer un programa sin cortes. El canal tiene un lindo formato y rápidamente nos pusimos de acuerdo.

¿Cómo es la trastienda del programa?

María: Al principio era muy difícil conseguir el material. Pero ahora nos hemos ganado un espacio importante afuera. Ya tenemos mucha relación con las productoras, con los realizadores. Así que ahora cuando pedimos el material nos lo envían enseguida. Hacemos una selección gruesa, que hago yo. Después lo que más me gusta lo vemos juntos. Vamos juntando los materiales temáticamente.

Caloi: Hemos hecho el amor visto por los hombres, el amor visto por las mujeres, ciclo de ópera, entre muchos otros. Hemos descubierto que hay muchas mujeres que son grandes dibujantes y grandes directoras. Es algo que no pasa con la historieta, con el humor gráfico. Hay temáticas muy interesantes que pudimos clasificar.

María: A partir de las películas tratamos de ligarlas a alguna otra disciplina artística. Después tenemos un equipo creativo que se completa con Mario Rulloni. Una vez que tenemos el programa bastante armado nos juntamos con Mario y trabajamos sobre los gags finales, sobre algunos trucos. También hay una persona abocada a la compra del material y al contacto con el exterior. Hay además dos o tres personas de producción.

¿Es costoso hacer Caloi en su Tinta?

María: Lo más costoso que tiene son los derechos de las películas. No es un programa muy costoso, pero tiene esto. Cuando el dólar estaba uno a uno no era muy costoso, pero ahora es distinto.

Caloi: Y después hay que pagarme a mí.

¿Cómo es el acuerdo que tienen con canal (á)?

María: Con el canal hicimos primero un ciclo de 13 programas y un segundo ciclo de 20 programas. Ellos tienen derecho a una cantidad de repeticiones por un período de tres años, una cosa así. El último contrato ya está cumplido, ya hemos entregado los últimos 20 programas y veremos ahora.


Gentileza www.caloi.com.ar

¿El año próximo aparecen emisiones nuevas?

María: No hemos hablado todavía. Pero por lo que leímos en los diarios, no van a producir o van a producir muy poco.

¿Es un programa rentable o deficitario para el canal?

María: El sistema de cable es distinto, porque es por suscripciones. Canal (á) ha logrado tener mucho prestigio por la señal. A raíz de los e-mails y de la repercusión que tenemos sabemos que el programa se ve mucho. Concretamente ahora tenemos una propuesta de TV abierta de México, una propuesta de Chile y una de TV por cable de España. Evidentemente el programa se ve y funciona. Ahora trabajar para afuera la verdad que no está mal. Pero no, yo creo que canal (á) apostó a un espacio cultural que es el arte y el espectáculo y en general estos espacios no tienen expectativas económicas importantes.

Caloi: Además, el programa ha tenido muchos premios.

De todos modos, diez años en ATC demuestran que el programa es un proyecto viable.

Caloi: Sí, claro totalmente. Lo que pasa con los programas culturales es que son generalmente bombardeados por la TV comercial. Y es cierto también que ha habido programas culturales bastante aburridos. Entonces, en la TV comercial se generaliza diciendo que no se puede hacer un programa cultural entretenido. Cosa que no es cierto. Este es un material que tiene explotación comercial y con el cual se puede armar una audiovisual muy interesante que sea formativa. Es muy probable que no deje un gran negocio para el canal, pero si un gran negocio, en todo caso, para el país porque colabora con la parte educativa que está tan floja en los medios. Nosotros creemos que formativamente es importante. Además ha cumplido la función a lo largo de estos doce o trece años, de ir formando también a los nuevos realizadores. Hay toda una riqueza que no es medible en el rédito económico.

María: En la cultura consumista pareciera que una cosa vale si tiene rédito económico. Acá nosotros apuntamos a otro tipo de valor, que es esto que describe él.

¿Cuáles son las claves del programa?

María: Apoyarse en las producciones de los realizadores que tienen un nivel extraordinario hacen que el resto sea bastante fácil. El trabajo de selección del material es importante. Yo veo que ahora hay una tendencia al video clip, pero veo también que muchas veces se usa para remplazar lo que los conductores no tienen para decir. Cada vez hay menos contenidos profundos en TV. y nosotros tratamos de ligar estas películas a alguna información un poco más completa, a tratar de dejar un poco pensando a la gente. Esa es la parte que él presenta.

Caloi: Remarcamos algunos aspectos que si no pasarían inadvertidos en las películas.

¿Podrían vivir de ésto?

María: Es algo que nos gusta hacer. No nos llenamos de plata ni muchísimo menos. Cubrimos los costos. Un par de honorarios para nosotros y la producción y punto. Tenemos una familia grande, con cinco chicos. Así que no se podría vivir de ese programa solamente. Pero sí es un gusto grande que nos damos, trabajamos muy bien juntos.

Caloi decía que muchas veces los programas culturales son aburridos. ¿Cómo buscan hacer el programa entretenido?

Caloi: El material mismo es muy entretenido. La selección es muy importante, creo que pasamos el 10 % de lo que vemos. No todo lo que se hace en cine de animación es bueno. Hay incluso muchas cosas que nos gustan a nosotros y que no las pasamos porque son experiencias medio vanguardistas, son un poco densas para la TV. El secreto está en la selección que hace María y en función de eso armamos el programa. Esto requiere también viajar, ir a los festivales, tomar contacto con los realizadores.

¿Por qué están en canal (á)?

Caloi: Es un canal coherente con el programa. Hay una homogeneidad en la programación que permite un programa como este. Yo creo que también se podría hacer en cualquier canal. Aunque a los canales comerciales los veo muy preocupados por el dinero y por las noticias amarillas, más que por una cosa formativa respecto de la sociedad.

¿Tienen mediciones de rating?

Caloi: Nosotros tenemos como parámetros los e-mails.

María: No sabemos mucho del rating. Pasaron dos o tres cosas que son más importantes que el rating. En el correccional de Mendoza, en la cárcel de menores, el programa fue votado para ser debatido y para trabajar entre los internados. Nos llamó el profesor que coordinaba esta actividad. Con material que dimos en el programa se lanzó una campaña para que los chicos en La Rioja usen anteojos a partir de unas series, La Princesa Insensible. En todas las salas de hospitales de niños del país se está dando Caloi en su Tinta para entretener a los chicos. Nosotros tenemos como parámetros estas cosas. Hemos apuntado a esto y es lo que estamos cosechando.

¿Sienten que al programa se está viendo más que cuando estaba en ATC?

Caloi: Es distinto. Acá tenemos una llegada más a Latinoamérica, aunque en el resto de los países de América el fenómeno del cable no es como acá, no hay tantos abonados. Con canal 7 llegábamos a todo el país, desde Ushuaia a la Quiaca.

¿Qué presupuesto tienen para hacer el programa?

Caloi: A nosotros nos contrata canal (á), nos paga determinada cantidad de dinero y nos da para la compra de película, los gastos, etc. y nos da también la parte técnica.

María: El acuerdo es que ellos pagan derechos para la realización del programa y además nos dan la parte técnica. Hacemos en Non Stop la parte de grabación y en Telefónica la parte de edición.

¿Cuáles son los principales obstáculos que se les presentaron para llevar adelante el programa?

María: El año pasado fue un año muy bravo. Si no hubiésemos tenido la relación que teníamos con los realizadores y las productoras no hubiéramos podido hacer el programa. Porque no se podían hacer pagos al exterior. La gente mandó las películas, cedió los derechos y esperó hasta que el Banco Central empezó a autorizar los pagos.

Caloi: Encima teníamos dinero depositado para pagar los derechos y nos quedó adentro del corralito. Estos fueron inconvenientes ajenos, en realidad tenemos una relación muy aceitada con los realizadores, los productores, canal (á). Nosotros si volviéramos el año que viene, ya tendríamos que estar arreglando con el canal.

¿Qué les gustaría agregar?

María: No se me ocurre. Simplemente comentar que inspirado en Caloi en su Tinta hoy hay una señal de animación independiente que es Locomotion. Nos llamaron hace cuatro años para avisarnos que iban a lanzar la señal inspirada en nuestro programa. Nosotros abrimos como la ventana del dibujo animado independiente, no se conocía. Para alentar la producción independiente hicimos muchas actividades gratuitas. Ciclos gratuitos en Mar del Plata, pusimos una pantalla inflable en distintos lugares, fuimos al interior a hacer ciclos de animación, hicimos seminarios con grandes realizadores, concursos.

Caloi: Algo que no mencionamos es que además de producir el programa hemos sido productores de contenidos. Hemos colaborado en la producción de algunas películas, no muchas, en la manera en que podíamos. A  jóvenes realizadores les comprábamos la peliculita, los derechos. No los ayudábamos sólo a mostrarla, sino también económicamente. Y hemos hecho realizaciones especiales para el programa. Por ejemplo los finales, que siempre son producidos con algún gag en los que yo interactuaba con algún personaje. Es importante apoyar económicamente la producción cultural.

 © Juan Manuel Valentini
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Buenos Aires, Diciembre de 2002