Egoísmo, dolor y futuro

Me ha costado llegar al muelle. Los pies se hundían en la fina arena obligándome a un esfuerzo que ya no puedo hacer. El sol, que antes era uno de mis mayores placeres(yacer tendido sintiéndolo penetrar por los poros hasta calentar la sangre) me es ahora insoportable. Sentado en las húmedas maderas, miro mi cuerpo deshacerse en mil figuras con el inconstante movimiento del agua. Ya van tres días que los médicos dictaminaran el fatal desenlace. El que vendría lentamente ,el que por fin, terminaría con los sufrimientos. Me siento solo, alejado de todos, pero yo lo he querido. Para qué demostrar a los demás el dolor que corroe mi cuerpo y mi alma. Por eso estoy ahora aquí, cuando mi cabeza sólo piensa en el dolor de saber que no he disfrutado de la vida como debí hacerlo. Siendo un mal hijo, peor padre, avaro de amor hacia los demás, sin prestar atención al pedido de necesidad de los otros. Siempre yo, solo yo. Como ahora. Veo los árboles que dejan refrescar sus ramas en el agua del manso rio, las flores que poco a poco se van abriendo al acercarse la primavera. Los pájaros que inconscientes gorjean y vuelan hacia donde anida el futuro. ¿Y yo?

Guillermo Molina
Edad: 72
País: Argentina
Residencia: Buenos Aires
Ocupación: Jubilado
Hobby: Todas las artes. Los viajes. Amistades.
Comentarios: Gracias por las oportunidades que me han brindado.
Fecha de publicación: 20/11/2003


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
25/01/2004 12:40:15 »» Ronald Escalante R.:
Saludos, Guillermo. Te confieso que he leído tu texto sin mis lentes y me ha gustado; tengo que llevarme una copia a casa para leerlo nuevamente, creo que me encantará más. Cabe aclarar que he ingresado a El Confesionario a los tiempos y con lo primero que me he encontrado es con este precioso texto tuyo. Te felicito amigo...jajaja y cuidado con el cáncer en la piel.

Ken.
12/12/2003 19:51:29 »» alexandra:
Me gustó, debe ser que en el se mezclan sentimientos tan frecuentes en las personas "ese ego" del que no podemos desprendernos. Buena tamién, las palabras finales - "¿Y yo?" - , ya que relacionadas con la anterior, por ej "siempre yo", pasa del ego a la confusión que deriva de entender de lo que creímos invencibles es sólo una cristal delicado expuesto a romperse al menor ruido. Hasta la próxima que te lea.
07/12/2003 19:01:40 »» jofi:
te felicito muy olindo tu escrito, segui escribiendo que es el arte de la creacion y el arte de la comunicasion.