La espera

Va cayendo la tarde, el sol tristemente nos deja, ya la nueva noche se acerca, estoy sintiendo la triste espera. Dos horas ya pasaron, no me has llamado. Mientras los nervios me consumen, intento reaccionar. El dulce sonido que intento escuchar, no me logra atrapar. En un segundo empiezo a sentir, el tema tan esperado ha de venir. Suenan sus notas al compás de la tranquilidad. Mis ojos no pueden aguantar, esa bella melodía me hace desencadenar, mis tristes gotas empiezan a volar. Ya no puedo aguantar, mucho tiempo más costará reflexionar porque no me quieres llamar. De repente un sonido agudo me desconcentra de la sombría lágrima. Serás vos?, tardo unos segundo en reaccionar. pero me vuelvo a preguntar, te animaste a llamar?

Tristemente la noticia me hace volar, no es tu voz la que me va a endulzar. En el momento empiezo a soñar, que será si hoy no te animas a hablar? Me harás caer, lo sé, te conozco, lo volverás a hacer, no porque me quieras lastimar, sino porque cuenta no te darás.

Al fin el momento termina y no quiero esperar más, una vuelta me iré a dar y que las gotas de las lluvias se mezclen con los llantos de mi cara.

Santiago Tati Abregu
Edad: 16
País: Argentina
Fecha de publicación: 24/04/2003


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
28/04/2003 22:10:27 »» Dario Besada:
hola!
Es muy lindo el cuento, relato o lo que fuese... Me encantó, mas que nada por la tristeza que transmite, realmente conmovedor.
Muy bien.