La razón y la emoción

Esta puede ser la historia tuya, mía y de muchos de quienes nos rodean en estos tiempos en que la emoción y la razón libran crueles batallas.
Ella era una persona que vivía a más revoluciones por minuto de las que su cuerpo le permitía. Transcurría su vida entre tareas propias de su sexo, su rol de madre, de trabajadora, de profesional y de integrante de una sociedad que económicamente se derrumbaba.

Ya casi había olvidado los placeres de la vida porque había pasado a formar parte de una espiral en la que peleaban la punta las aspiraciones, las posibilidades y los deberes. Su interior era sólo emociones y no podía encontrar soluciones por la única vía posible: la de la razón de la que no era amiga para nada. ¿Estaba conforme con su vida? ¿Por qué no podía hacer lo que sus sentimientos le mandaban?
El, por su parte, era un ser racional de pies a cabeza. Tenía también sus obligaciones de padre, trabajador, profesional, cabeza de familia y no olvidemos las de esposo abnegado. Debía soportar todo lo que ella descargaba en él, sus malos humores, su carácter, sus quejas permanentes. Pero igual le quedaba tiempo para darse algunos gustitos. No intentaba o no quería comprender el por qué de esta forma de ser. ¿Estaba conforme con su vida? ¿Por qué no podía entender a su mujer a través de la razón?
Ambos, marido y mujer, estaban más distanciados que nunca manteniéndose juntos por su descendencia. Tantos años de convivencia y tolerancia los habían envuelto en la monotonía, la depresión producto de la rutina y el desarrollo de sus deberes olvidándose casi por completo del amor que los había unido. ¿Eran felices?
¿Quién ganará esta batalla, los sentimientos o la razón?
No contaré el final, lo dejo librado a lo que el lector considere, sin olvidar que un día a esta historia y de acuerdo a cómo se plantean las cosas puede sumarse otro u otra protagonista.
Si vivimos estas realidades y somos conscientes de ello, estamos a tiempo de escribir el final a nuestro gusto.

Adriana
Edad: 42
País: Uruguay
Residencia: Montevideo
Fecha de publicación: 17/05/2004


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
19/10/2006 17:27:16 »» isabel:
este texto refleja la realidad de mucha gente me gusto leer me siento identificada supongo que todo tiene solucion si hay amor besos
20/09/2006 22:12:33 »» Angel Luis Albrekt:
No se si es creer en utopías, pero para mi debería ganar el sentimiento. Puesto que de nada sirve razonar que es lo mejor sino podemos disfrutarlo a lo largo del tiempo. Muy bueno tu escrito. Saludos desde Argentina
02/09/2004 12:27:30 »» jairo:
Ganaràn los dos si es que se equilibran
10/08/2004 9:22:24 »» valentina:
Me encantó. Me parece un texto excelente.
02/09/2004 12:27:30 »» jairo:
Ganaràn los dos si es que se equilibran
10/08/2004 9:22:24 »» valentina:
Me encantó. Me parece un texto excelente.
02/09/2004 12:27:30 »» jairo:
Ganaràn los dos si es que se equilibran
10/08/2004 9:22:24 »» valentina:
Me encantó. Me parece un texto excelente.