| Realmente lo necesitamos Muchas veces me detengo a pensar como nos descuidamos y le damos tan poca importancia a alguien tan importante como lo es, nuestro amado Señor Jesús. En un momento, cuando la tranquilidad nos acompañe, debemos dedicárselo a ese ser tan importante, tan fundamental en nuestra vida. Espero que esta breve reflexión nos ayude a todos a acercarnos al Salvador. María
A. Rodríguez
|
||||||||