Todo
por un deseo
Todo
sucedió un domingo soleado, en una ciudad turística
llamada Villa Carlos Paz, en donde nos encontrábamos en un
camping del lugar, mis padres, mi hermana menor, que por ese entonces
tenía 7 años, mi amigo, hermano del alma, con el que
crecimos prácticamente juntos llamado Eduardo y que en ese
entonces tenía 11 años al igual que yo.
Con Edu nos habíamos propuesto escalar una montaña
muy visitada en el lugar, la montaña de los deseos, en la
que en su cima se encuentra una gran cruz. El hecho de caminar hacia
la cima se convierte en un gran regalo, tal vez más que el
deseo que se anhela. Es como si se abrieran las puertas a otra dimensión,
entras a respirar la tranquilidad del lugar, te invade una gran
paz y a medida que subes, puedes contemplar la naturaleza en su
esplendor, que te deja extasiado, fascinado y quién subió
una vez allí en busca de un deseo, no deja de regresar, ya
no por un motivo, sino por el mismo contacto con ese lugar místico,
en dónde existe algo especial, algo poderoso, que nos llena
de energía, que nos permite percibir por un instante la unión
entre cielo y tierra, que nos permite llegar a Dios. Claro que para
ese entonces todavía no habíamos experimentado esa
sensación y para nosotros sólo era una gran aventura,
todo un desafío, el mismo hecho de planear esa salida, de
conseguir un permiso que creíamos imposible, y de ir solos,
fue parte del encanto, claro que siempre...¡Ufff!!!...existe
la condición impuesta por los grandes, la cuál implicaba
un costo muy grande para nosotros, ¡El de llevar y cuidar
a mi hermanita menor!, pero el entusiasmo de nuestra salida, enseguida
nos hizo olvidar de ese pequeño detalle.
Llegó la hora de nuestra salida, nos llevó 30 cuadras
llegar al pie de la montaña, y a esta altura, mi hermanita
se negaba a subir. ¡Sólo se había cansado en
llegar hasta ahí!
Nuestras súplicas no conseguían convencerla, así
que, inventando una paciencia que no teníamos empezamos a
explicar a Silvi (se llama Silvana) lo que significa llegar allá
y poder pedir un deseo, la imaginación de Silvi empezó
a despertar hasta que se dio el milagro, y dijo:
- ¡Ya está ...ya sé!!! Tengo mi deseo. Vamos...quiero
subir rápido.
Con Edu nos sentimos realizados y sin perder una milésima
de tiempo, empezamos a escalar. Todo empezó bien al principio,
pero claro, Silvi no vivía como nosotros lo que significaba
el placer de subir, ella solo pensaba en su deseo, sus ansias de
llegar y su impaciencia se hacía cada vez mayor, a lo que
se le sumaba su cansancio.
Seguimos... y casi después de dos horas, pudimos divisar
a cien metros la cruz. ¡Qué cerquita que estaba! Pero
... Silvi ya no pensaba si se decidiría por su bicicleta
o la muñeca que cantaba, se dio cuenta que ahora tenía
un deseo más importante por el que pedir, y así fue
que llegamos, tocamos la cruz, la besamos, cada cuál pidió
su deseo y Silvi su nuevo deseo.
Luego de estar un tiempo en la cima, de seguir jugando allí,
las insistencias de Silvi de querer bajar nos llevó a emprender
el regreso.
Descender era rápido y divertido, Silvi había dejado
de protestar, hacerlo significaba un tiempo precioso que no estaba
dispuesta a sacrificar y fue poco a poco incorporándose en
nuestras corridas, resbalones, caídas, risas.
Y llegó el momento tan esperado por Silvi ¡Habíamos
llegado al pie de la montaña!!! El rostro de mi hermanita,
tenía dibujado una gran sonrisa, los ojitos brillantes, tenía
otra expresión, denotaba alegría, felicidad y de repente
exclamó en voz alta:
- ¡Mi deseo se cumplió!!!
Con Edu nos miramos asombrados. ¡No podía ser!!! Era
imposible. No había pasado cinco minutos de que bajáramos
y ella con sus 7 añitos decía ¡Mi deseo se cumplió!
Al unísono le preguntamos:
- ¡Qué pediste!
A lo que Silvi con una amplia sonrisa respondió:
- ¡BAJAR RÁPIDO!!!
No recuerdo el deseo que pedí, por lo
que no puedo decirles si se cumplió o no, pero tuvo que pasar
mucho tiempo, para que comprendiera que a través de esa montaña
Dios nos dejó un regalo muy grande, una enseñanza
de vida que quiero compartir. Comprendí cuántas veces
no miramos todo lo que tenemos a nuestro alcance para ser feliz
y así nos perdemos el momento presente, el ahora, el aquí,
persiguiendo sueños o deseos que carecen de sentido, porque
pertenece a un futuro que no sabemos si llegará. Comprendí
que la felicidad esta aquí y ahora, solo si estamos dispuestos
a vivir el presente, a estar atentos, a observar que todo esta muy
cerca nuestro, que está a nuestro alcance.
Autor: Alexandra
País: Argentina
Hobby: Leer, escuchar música, contemplar la naturaleza
Fecha de publicación: 16/08/2002
El Confesionario - Comentarios sobre el texto
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Comentarios de los lectores |
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26/07/2007 20:52:26 »» DOGALY RIVAS:
CHAMA DESDE VENEZUELA HE APRENDIDO ALGO ASOMBROSO Y AHORA MIRO MI PRESENTE PORQUE EL PASADO YA ES PASADO YH FUTURO NO SE SI VENDRA..DR. |
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06/12/2002 5:47:37 »» Isabel:
Maravillosa enseñanza. A nuestro alrededor está lo que buscamos para conseguir retazos de felicidad. Tenemos que aprender a encontrarlo. ¡Continua escribiendo y publica!. Lo que no se da a conocer no existe. Gracias. |
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01/11/2002 0:03:47 »» Romina:
La verdad que tu cuento es unico. |
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24/10/2002 7:52:37 »» Luciano Nocioni:
La verdad Ale, me encantò tu historia de vida, y me doy cuenta que sos una mujer que con una sensibilidad super dulce, enserio, se me puso la piel de gallina cuando leì tu reflexiòn al final de tu relato y me pareciò verdaderamente real. Espero que me escribas porque tambien tengo muchas cosas escritas que esperan alguien como vos para mostrarse. Un abrazo lucho. |
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16/09/2002 14:12:39 »» Esteban:
Genial!!!! dibertido!!!! muy bueno!!! es una exelente lectura, de 10, admas de bien redactada, pero eso esta fuera de discusion, segui asi!!!! |
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06/12/2002 5:47:37 »» Isabel:
Maravillosa enseñanza. A nuestro alrededor está lo que buscamos para conseguir retazos de felicidad. Tenemos que aprender a encontrarlo. ¡Continua escribiendo y publica!. Lo que no se da a conocer no existe. Gracias. |
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01/11/2002 0:03:47 »» Romina:
La verdad que tu cuento es unico. |
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24/10/2002 7:52:37 »» Luciano Nocioni:
La verdad Ale, me encantò tu historia de vida, y me doy cuenta que sos una mujer que con una sensibilidad super dulce, enserio, se me puso la piel de gallina cuando leì tu reflexiòn al final de tu relato y me pareciò verdaderamente real. Espero que me escribas porque tambien tengo muchas cosas escritas que esperan alguien como vos para mostrarse. Un abrazo lucho. |
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16/09/2002 14:12:39 »» Esteban:
Genial!!!! dibertido!!!! muy bueno!!! es una exelente lectura, de 10, admas de bien redactada, pero eso esta fuera de discusion, segui asi!!!! |
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