Razón de ser

La sociedad en la que vivimos es injusta. Cesar es un joven de treinta años y es un brillante estudiante, a pesar de su corta edad. Durante el día, hace su trabajo como nadie y participa como cualquier ser humano normal. Lo normal es hacer lo que hace la mayoría: vestir como los demás, hablar con educación….
La sociedad tiene sus marcas y te acompleja y no admite los sentimientos de los que quieren ser tal cual son. A estos le llaman anormales y vergonzosos. Cada ser humano tiene sus manías y sus ideas. Cesar es uno de ellos, igual que al que le gusta escribir, pintar, o quiere ser actor… Al pintor, al escritor, al actor, son artistas, en cambio a los que se hacen tatuajes como Cesar, lo consideran degenerado y vergonzante, ¡qué lástima!. En todos los sitios cuecen habas. Los que llevan trajes y corbatas, se meten en el caparazón de la sociedad porque ésta los protege y algunos son más estafadores, más matones que, los que vanaglorian la identidad tal cual son. Los que llevan el pelo largo y van por la vida con su natural estilo, son naturales porque lo sienten y esos seres se le llaman acomplejado, pero sienten y padecen como cualquier otro, porque su sensibilidad la tienen a flor de piel y lo que es más, tienen el coraje de decir como son, porque son íntegros, y la sociedad intenta marginarlos. No me refiero a los drogadictos que también son adictos y marginados de los gobiernos que, permiten el veneno de la droga para su rendimiento económico. La sociedad tiene sus intereses y no importa caiga quien caiga, con tal de conseguir beneficios materiales.
Cesar es íntegro en su profesión e intenta ser sociable en su trabajo pero también quiere ser como es. Le gusta tatuarse el cuerpo, tener melena y ponerse pendiente, por ejemplo. Por las noches se siente libre, siendo tal cual es. Los maderos lo miran desconfiados y tratan de ir por él pero su profesión le respalda (no como a otros), creyendo así que tiene que ser actor para coger a la presa.
Cesar, no se esconde, lo hace delante de todo el que lo contempla pero, tiene que guardarse un poco de las apariencias, mas que nada porque tiene un trabajo que conservar y que de hecho le gusta.
Él, es un privilegiado pero sus amigos están en el punto de mira. Tiene amigos que son albañiles, camareros, pincha discos… Todos tienen un trabajo y como tal un trabajo digno. El tener una carrera y sobre todo dedicándose a la ley, le salva un poco de la calificación que le da la sociedad.
La sociedad es perversa e hipócrita. Si la hipocresía no es auténtica, ¿por qué existe?. Dicen que en el mundo tiene que haber de todo. De todo lo que la sociedad admita y considera normal, porque de una persona que no es como la mayoría, se dice que está loca o que se siente vergüenza de su aspecto.
Hay que comprender que si las personas normales son así, también hay que entender que hay personas anormales. En el mundo tiene que haber de todo, sino, sería muy aburrido.
Lo que hay que admitir es el cariño y el respeto a los seres humanos, sea cual sea su aspecto y su condición.
En el fondo, todos somos bondadosos. Hay buenos con corbatas y malos adefesios, amables tristes y serios sonrientes. La misma sociedad nos intenta confundir pero lo único importante es ser, uno mismo. Ser auténtico: Esa es la verdadera razón de ser.


Juana Díaz Díaz

Edad: 50
Residencia: Madrid, España
Ocupación: Administrativa

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