A Santiago

A Santiago...

Me recuesto sobre la almohada, y el silencio, la oscuridad y tú me rodean.
Mis ojos te ven, como en la primera vez que lo hicieron...

Aun recuerdo tu brazo sobre mi hombro, protegiéndome del frío,
Aun siento tu piel cuando me acariciabas, tus labios cuando me besabas, el calor de tu aliento sobre el mío...

Y nuestras manos enlazadas, unidas como si nada ni nadie pudiera separarlas...

Porque en ese momento, cuando mis ojos te descubrieron, en mi corazón se tatuó tu nombre.
Y es hoy, después de algunos años, que siento que te amo.

Amo en ti, la simpleza de tu persona, la forma de ver las cosas, la manera en que vives, la simpatía y picardía de tus ojos, aquellos que me impactaron, que me deslumbraron y hoy viven en mi mente...

Así comencé a conocerte, a entenderte, a apoyarte, a cuidarte... a enamorarme...
Hoy más que nunca, puedo decirte que "te amo" y será así por siempre, porque fuiste y sos el hombre de mi vida.

Flor
Fecha de publicación: 16/11/2001

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