El final que me escribieron

Según mi humilde punto de vista, la vida consiste en tomar decisiones, elegir opciones, apostar al número que confiamos, y esperar las consecuencias de nuestros actos para volver a optar por algo. Todos estamos obligados a seguir con este círculo. Si alguno de nosotros mantuviera una postura facilista de dejar que los hechos sigan sus rumbos, sin influir en éstos, la vida lo pasaría por arriba.
Proyectamos nuestras esperanzas en el futuro y como este nunca llegará nos sirve como motivación para seguir nuestro camino.
El problema es cuando sabemos lo que pasará el día siguiente o dentro de un par de años, pero pasará y no tenemos medios para evitarlo.

Sentado frente al mar, el viento pega en mi cara riéndose de mi, sabe que me molesta, lo ignoro para que no se sienta poderoso, pronto seré parte de él.

Durante mucho tiempo mantuve una actitud, dinámica, activa, desafiante, ya no.
Cada vez me ahogaba más de responsabilidades y problemas que traen aparejado ser una persona de esta sociedad.
Obviamente, estaba cómodo en esta posición. Soñaba que en algún momento podría sentarme frente al mar para mostrarles los frutos de tantos sacrificios.

Ahora estoy ahí no pudo enseñarle nada de lo que hice, el destino hizo que dejara todo por la mitad.
Estoy enfermo, la puta, realmente estoy enfermo, me consume lentamente.
Sé que todo lo que tengo dentro de poco no me lo podré llevar, se quedara acá y él que se irá seré yo.
Lo que realmente me molesta es que no importa lo que haga, el fin ya esta escrito.

Es hora de estar solo, de conocerme a mi mismo. Porque dentro de poco seré mi única compañía.

Pablo Agustín Quintero
Edad: 19
País: Argentina
Residencia: San miguel
Ocupación: Piloto de avión
Hobby: Volar

Fecha de publicación: 19/10/2001

Escribile al autor


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
22/10/2001 22:15:50 »» morrissey:
es muy triste pero bello
suerte