La espera

Estoy esperando
a alguien que no conozco.
Que conocí y no viene.
Que viene pero tarda.
Que tarda pero llega.
Que llega pero no sacia.
Que sacia pero se va.
Que se va y no vuelve.
Y comienza la espera
que tiene forma de carta,
que no llega.
De teléfono, que no suena.
De timbre, que nadie toca.
De puerta, que no golpean.
Te espero
como un enfermo para curarse,
como un estudiante el fin de año.
Te espero con la fantasía de un niño,
con la ilusión de cientos de jóvenes.
Con desesperanza, al sentir que envejezco,
y con la seguridad con que espero la muerte.
Y te espero...
Con la angustia del insomnio,
Con ansiedad y miedo.
Con el recuerdo que se desdibuja.
Como alguien que fue herido
y pide que le alivien el dolor.
Y cuando ya parece que lo esperado no viene,
Lo esperado llega.
Pero nunca, nunca, nunca
lo que llega es igual a lo esperado.
Lo esperado siempre es mejor.
Entonces la espera termina
para dejar lugar a una nueva espera.
Estoy esperando a alguien que no conozco.

T.M. (1996)

Tania M.
Edad: 20
País: Argentina
Residencia: Comodoro Rivadavia
Ocupación: Estudiante

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