Que seas feliz

Juan se iba vistiendo mientras en el radiocasete de su habitación sonaba su cantante favorito ,una vez se embutió en los pantalones sacó las botas de debajo de la cama y se las puso y se dirigió al cuarto de baño y se peinó detenidamente.

Juan estaba nervioso y algo preocupado, nervioso porque iba a tener la oportunidad de pasar al menos 3 horas a solas con la chica que amaba , y preocupado porque temía que los nervios le atenazaran la lengua como muchas veces le había pasado al hablar con Isa. Ella tenía 17 años ,igual que Juan, tenía pelo castaño liso y no caía más abajo del cuello, tenía los ojos algo rasgados y marrones, era simpática, extrovertida y amiga de sus amigas. Las palabras que habían intercambiado Juan y Isa no iban más allá de un -hola- , un -tienes los apuntes de...o un -tienes un pañuelo; pero Juan iba decidido a declararse en uno de estos tres días en los que tenían que hacer un trabajo de historia en la casa de Isa.

Juan sacó el abrigo y se abrochó la cremallera , dijo adiós a su perro y salió. Al abrir la puerta del portal pensó que tenía que haber cogido el paraguas porque de regreso a casa le iría a llover, pero ya iba tarde así que abrió la puerta y salió a la calle.

La tarde era fría, caían gotas de agua finísimas, los nubarrones corrían por el cielo como si disputaran una carrera, las hojas revoloteaban como niños en un patio de un colegio, el viento empujaba a los cipreses de la avenida que parecían susurrarse al oído.

Juan llegó al portal de Isa veinticinco minutos más tarde, la puerta del portal estaba abierta por lo que no llamó al portero automático, al entrar al portal le invadió un entorno que le recordaba a su amada, le desbordaba un fuerte recuerdo que le penetraba por todos los sentidos. Subió las escaleras que le separaban del tercero y llamó al timbre. Juan se dijo a si mismo, Juan tu quieres a esta chica desde que la viste , siempre has deseado estar a solas con ella aunque sólo fueran un par de milésimas, no desperdicies esta oportunidad y declárate hoy y sinó como muy tarde mañana cuando vuelvas, pero no te deshagas por culpa de los nervios. Pasaron cerca de dos horas y Juan apenas había intercambiado con ella un -gracias , un -en la página ... y a dictarle a Isa unos renglones de un libro viejo, entonces Juan pensó que era el momento, que si no lo hacía ahora no lo haría nunca, Juan miró a Isa, ella estaba copiando unas líneas de un libro, y cuando iba a decir las palabras que había preparado la noche anterior se dio cuenta de que estaba chorreando de sudor pero iba decidido no podía dejarlo para mañana, la miró y dijo - Isa tu ....ella le miró como si no supiera lo que quería y de repente sonó un sonido desagradable que deshizo todo el esfuerzo de Juan, que rompió sus ilusiones,era el teléfono, mientras Isa contestaba él pensó que no debía hacerlo que mejor sería hacerlo mañana, Juan volvió a este mundo y salió del que estaba y se secó el sudor con un pequeño pañuelo de tela regalo de su padre.

Era una tontería el posponer la declaración para mañana pues hoy era el día ideal porque estaban solos toda la tarde y a lo mejor mañana su hermano pequeño o su madre estaban en casa, pero él se sintió más seguro dejándolo para mañana por lo que transcurrió la tarde normalmente, ella copiaba lo que Juan le dictaba y cuando Isa se cansaba de escribir él continuaba escribiendo y ella dictaba, buscaban fotos en la enciclopedia pera sacarlas por el scanner, transcurrió la tarde como la de cualquier estudiante de bachillerato.

A las ocho menos diez Juan salió de casa de Isa, la despedida fue como la de cualquier amigo, Juan de camino a casa se lamentaba de la despedida puesto que él había pensado que si se declaraba hoy la despedida habría sido más cariñosa como un beso en los labios o un abrazo, fue entonces cuando se dio cuenta de la estupidez que había cometido al no declararle ya que hoy era seguro que estarían solos toda la tarde, de repente le sobrevino unos sudores, una angustia que le agarraba las cuerdas vocales y que no le dejaba ni hablar y pensó que si hoy no se había declarado mañana tampoco sería capaz de hacerlo y se le vino el mundo encima.

Juan después de cenar se encerró en su cuarto y comenzó a escribir versos, Juan había pensado mientras cenaba que si no era capaz de declararse en persona lo haría a través de una carta que se la dejaría encima de un mesa mañana cuando fuera a su casa .

Aquella noche apenas pudo dormir pero estaba más tranquilo porque dejándole una carta sería todo más sencillo .

II

Al salir del instituto Juan esperaba a su amigo que siempre tardaba algo más en salir, Juan miró a su izquierda y vio una escena que en un primer momento le llenó de pánico y terror, en la acera de enfrente un chico rodeaba con su brazo la cadera de Isa y le propinaba un tremendo beso de esos que Juan había soñado desde hacía años y que a ese chico le parecerían habituales, Isa cuando despegó sus labios de los del chico tenía una sonrisa de las más bonitas que Juan había observado y tenía los ojos inundados de lágrimas de felicidad, entonces Juan reflexionó como lo haría el mejor poeta latino o como un gran filósofo,pensó que el objetivo de conquistar a Isa le proporcionaría una felicidad indescriptible pero entonces ella no sería feliz por lo que decidió sacrificar su felicidad por la de Isa. Juan mirándola fijamente pensó además -yo voy a quererte como nadie te ha querido, el amor que siento por ti va a ser mi religión y tu mi diosa, además la mayoría de la gente quiere a la diosa por el templo no por la diosa pero yo te voy a amar a ti y sólo a ti, y no a tu templo que me importa poco como es o como será.

La voz de su amigo le rescato de estos pensamientos en los que se hallaba sumergido y de camino a casa apenas escuchaba a su amigo porque pensaba que él era felíz porque ella era felíz
.


FJJH
Edad: 17
País: España
Residencia: Córdoba
Ocupación: Estudio
Hobby: Leer, el cine, los deportes

Escribile al autor


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
26/12/2001 15:35:41 »» Juana de Arco:
¿A quien no le ha sucedido alguna vez tener que sacrificar un amor por amor?.Me gusto muchisimo el escrito y la gran naturalidad que posee el autor.Ahora mismo estoy vivendo una situacion parecida,por eso me hallo tan identificada con el autor.Gracias por compartirlo con todos los que de alguna manera nos pasa lo mismo.
28/09/2001 15:57:08 »» Pato:
Me gusta como esta escrito, tan llano. Y se nota que la angustia esta presente y se te contagia la angustia. Me gusta que es puro porque no esta trabajado (odio el texto trabajado) y eso es simple y se te contagia por la espontaneidad el sentimiento del que lo escribio.
Me senti identificado con Juan. Eso de caminar nervioso juntando fuerzas me hizo sentir que el era como yo. Además me gusta su gesto noble y la angustia que tenia al intentar decirle lo que siente a Isa (que inoportuno el telefono... pudo haber sido Dios que me tió la mano).
Pero la quiero seguir a la historia.
El tipo es sensible y además es soñador. Por eso es mi heroe. ¿Le puedo imaginar un papel mejor?
Juan, después de un tiempo, siguio enganchado. Le hablo a sus amigos de Isa y cuando más hablaba Isa deja