|
A mi mejor amiga...
Para
mi mejor amiga:
Siempre había estado extrañamente aislado de los demás,
acompañado, pero solo. Tenia a varias personas hablándome
a mi alrededor pero aunque los oía jamás los escuche, siempre
estaba con la mente en otra parte y cada vez me encerraba más en
mi mismo, aprendí muchas cosas observando a los demás pero
aún me faltaban cosas por vivir, experiencias , sentimientos que
yo no había tenido y emociones que aún no había experimentado.
Tenía 12 años, estaba en séptimo grado. Iba a ir
de viaje de egresados con mis compañeros, personas que alguna vez
creí eran mis amigos, como podría saber que no lo eran si
aún no los conocía.
Yo ya me había decidido a abrirme, ser alguien diferente a como
había sido hasta ahora... seguir mis impulsos, hacer siempre lo
que yo quisiera, aprender a expresar mis sentimientos, seguir mis sueños
y pelear mis ideales y a las personas que quiero hasta el final. Pero
no fue fácil y me tomo bastante tiempo.
Hasta que te conocí, encontré en ti aquella compañía
que nunca había tenido, llegaste a ser una de las personas más
importantes para mí.
Llegué a encontrar en ti algo que comprendí, yo jamás
tuve... y que nadie me dio, solo tu fuiste capaz de ofrecerme algo tan
hermoso como "Tu amistad".
La amistad que tu me diste es una de las cosas mas valiosas que tengo,
ocupas un lugar muy importante en mí.
Me ayudaste muchísimo con el solo echo de estar conmigo, me hiciste
ver todo desde un punto de vista diferente... me diste libertad para expresar
lo que sentía, que no siempre fue fácil, me diste de tu
espacio y de tu tiempo, en el que yo siempre terminé llorando por
dentro, pero no siempre de tristeza, muchas veces lloré de la felicidad
que era para mí tenerte como amiga, a ti y no a otra persona.
Aunque no lo creas me has enseñado mucho, y eso es algo que yo
creo, te sigo debiendo.
Llegué a contarte cosas muy intimas, que me costó sacar
de adentro mío. Algunas veces lo hice con temor a perderte.
Como la vez en que te platique de mi homosexualidad, tenía mucho
miedo de que me dejaras, como varios de mis supuestos amigos lo habían
hecho, y que me dieras la espalda, temí el hecho de quedar solo
en el momento en el que más necesitaba de alguien que me apoyara.
Pero tu me demostraste todo lo contrario, me demostraste que tu si me
querías y no me dejaste aunque tenías todas las puertas
abiertas para poder hacerlo.
Quiero que todos sepan cuanto te quiero, como es que con cada cosa que
tu haces o dices, y con cada consejo que me das me haces inmensamente
feliz.
Que no importa que, yo estaré siempre contigo ayudándote,
quizá no pueda hacer mucho, pero te valoro y siendo una de las
personas más importantes que tengo no te dejaré ir nunca.
Cada vez que tu estás mal yo derramaré una lagrima y compartiré
tu tristeza. Cada vez que estés feliz, yo estaré sonriendo
y compartiré tu alegría, te acompañare para que nunca
te sientas sola.
Puedes contar conmigo para lo que sea...
TE QUIERO MUCHO.
Javier
Edad: 16 años
Lugar residencia: Buenos Aires, Argentina
Ocupación: Estudiante
Hobby: Dibujar
Escribile
al autor
El Confesionario - Comentarios sobre el texto
|
Comentarios de los lectores |
|
|
|
No hay comentarios disponibles para este texto. Te invitamos a enviar el tuyo! |
|




|