EXISTENCIAS

Nunca nos ponemos a pensar sobre la razón de nuestro existir. ¿Qué hago yo aquí? ¿Por qué yo?


No entiendo, en vez de mí pudo haber existido otro ser humano excepcional, honrado, modesto, grande en su forma de pensar, de sentir y de reír; alguien hábil para las matemáticas, la física y la química; alguien que tuviera el don de vivir los instantes, pero sobre todo de identificarlos y disfrutarlos.


En vez de estar yo aquí pudo haber estado un ser perfecto, que no tuviera miedo de correr riesgos. No entiendo ¿porqué yo?


Yo que a diario robo oxígeno y dejo menos para los descendientes, yo que contamino el ambiente, que desperdicio el agua y no separo la basura. Que no he proclamado la guerra en defensa de los indígenas, los citadinos o los perros, en defensa de algo, es la cuestión.


Pero nada he hecho, al menos nada que beneficie a la humanidad y se que si me muero hoy, tal vez algunos me pensarán, pero el mundo será como está marcado que sea, nada extraño sucederá y al cabo del tiempo mi existencia se olvidará. Y sigo sin entender por qué alguien puso su fe en mí, por qué yo y no otro que sí viviera la vida. No vivir la vida del modo consumista al que nos han sometido, no; vivir la vida sintiéndome bien conmigo misma, haciendo cosas que trasciendan mi existir.


Poco a poco he comprendido que no soy improvisada, antes de mí hombres y mujeres extraordinarios lucharon y consiguieron, lo que hoy tengo, lo que hoy tenemos.
Y todos, y cada uno de los que habitamos este planeta, deberíamos estar agradecidos, deberíamos estar comprometidos con ellos, con ellos y con lo que nos dejaron, una existencia que hay que pasarla sabiendo que cada amanecer tendremos la certeza de ser mejores seres humanos, mejores amigos, mejores ciudadanos, mejores alumnos, maestros, hijos, padres, cónyuges o amantes, compañeros o hermanos. Es importante hacer las cosas bien, disfrutarlas, identificar y saber que cada instante preciso de la vida jamás se repite, y, nunca, ante las cosas adversas que siempre vienen, dejarnos vencer. Porque nuestra existencia es única no hay que desperdiciarla.

 

Isabel Uribe
 

Edad: 17
Residencia: Ciudad de México, México
Ocupación: Estudiante
Hobby: Leer, escribir, ir al cine

Escribile al autor


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
11/02/2008 13:06:20 »» natt:
perfecto nada...eso

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