Asistente Fiel
Hoy es un día común
y corriente, he decidido empezar a escribir porque estuve a punto
de volver a caer en la tentación de escribirle a él.
A punto estuve de regalarle unas líneas a quien no las valora,
y aunque lo sé de antemano, siempre estoy tentada a volver
a hacerlo, así pase por encima del amor a mi misma, de la dignidad.
Ha sido algo realmente difícil estar lejos de él, especialmente
por las horas de comida y el trabajo a deshoras, me parecía
tan fascinante que me pidiera que me quedara a ayudarle a organizar
las montañas de papeles que regaba por el escritorio, me sumaba
importancia el que me responsabilizara de cosas que no concernían
a mi trabajo, el ocuparme de sus asuntos personales me halagaba, las
comidas en su compañía eran mi delirio, sus llamadas
por teléfono aceleraban mi pulso y el que se acercara me ponía
a temblar. Todo esto era inofensivo hasta que él se dio cuenta
y mi sueño terminó, o mejor dicho la cruel realidad
surgió ante mis ojos.
Literalmente me enamoré de mi jefe, y él obviamente
no me correspondió de la misma manera, pero a cambio me otorgó
el privilegio de ser la otra, y aunque no era casado, mantenía
una relación de muchos años y con miras al matrimonio.
Tenían pleitos muy fuertes, me atrevo a asegurar que llegaron
a los golpes, pero la culpa no sólo era de ella, él
se llevaba el mayor porcentaje por su forma de actuar con las demás
mujeres, y ella le aguantaba todo no sin antes escenificar un drama
estuviera frente a quien estuviera. En el tiempo en que yo entré
a trabajar con él, habían "terminado" y él
sufría y se apoyaba en mí contándome sus penas
y lo mucho que la extrañaba, fue cuando empecé a fijarme
en él, lo idealicé como el hombre más noble,
trabajador, eficiente, inteligente, divertido y misterioso. Hasta
que me enamoré. Me convertí en su mano derecha y lo
apoyaba incondicionalmente dentro y fuera del trabajo, si necesitaba
a "la asistente" ahí estaba yo, si necesitaba a "la
amiga" también estaba ahí para él. Comencé
a tener problemas con mi madre pues tenía que mentir para salir
con él en las noches, llegué a faltar a mi casa por
quedarme con él y a estar de mal humor con todo el mundo cuando
se iba con su novia y me quedaba sola en mi lugar sin poder reclamar
nada. Mi felicidad se centraba en el trabajo, aprendía todo
lo que podía, me inmiscuía en otras áreas, logré
subir de puesto (gracias a mi empeño, pues nunca acepté
ayuda extra de mi jefe), adquiriendo mayores responsabilidades aparte
de las que ya tenía, me esforcé día con día
por poner orden en el sitio que me habían heredado, logré
sacar adelante el área más desquiciada de la agencia,
me sentía feliz con mis pequeños logros laborales, mis
compañeros encumbraban mi labor porque los apoyaba a todos
cuando requerían de ayuda y pronto me tomaron cariño
por ser una mujer trabajadora y dispuesta a echarle la mano a cualquiera
que lo pidiese. Al mismo tiempo logré la confianza total de
mi jefe, me contaba los asuntos confidenciales de la compañía,
la opinión que tenía de sus superiores, me contagiaba
de la emoción de sus planes laborales y me hacía partícipe
de ellos, y yo enamorada totalmente pensaba que "algún
día" se daría cuenta de mi amor por él y
todo el esfuerzo que había empleado por ser tomada en cuenta,
y entonces… entonces dejaría su relación enfermiza
y correría a mis brazos.
Qué lejos estuvo mi sueño de la realidad, las cosas
no mejoraron, por el contrario todo fue de mal en peor pero sólo
para mí. Mientras él ganaba a la mejor empleada que
podía haber tenido, la que entendía a la perfección
como quería que se hicieran las cosas y la única persona
que lo soportaba en sus ratos de mal humor, yo perdía tiempo
con mi hijo, mi familia, perdía dignidad, respeto a mi misma,
derrochaba sentimientos que no eran tomados en cuenta y aún
así le seguí el juego. Nueve meses tuvieron que pasar
para darme cuenta que estaba siendo utilizada y que nunca llegaría
lo que esperaba, yo daba todo sin recibir nada a cambio y esa situación
me estaba hundiendo en una depresión cada vez más fuerte.
Y llegó el día en que me topé de frente con la
realidad: una noche (otra más que mentía a mi madre
para salir con él), salimos con 2 compañeros de la oficina,
un hombre y una mujer, yo sabía de las intenciones de mi compañero
para con ella, pero lo tomé a la ligera pues iba dispuesta
a divertirme. No vale la pena contar lo que pasó, lo importante
es que fue la humillación más grande que he vivido,
nunca se me olvidará la escena que vi ni las palabras tan ofensivas
que mi jefe me dijo, me sentí tan estúpida frente a
él que lo único que se me ocurría era golpearlo
y gritarle cuanto lo amaba y cuanto había sacrificado por estar
con él. Pero no lo hice, salí de su casa con la cara
llena de lágrimas y caminé hasta que amaneció,
pensando en lo que iba a hacer, hasta que decidí que renunciar
era lo mejor. No podía ser posible que mi amor por él
fuera más grande que mi orgullo, nadie tenía el derecho
de pisotearme y menos cuando me había portado tan bien con
él. Buscaría un nuevo trabajo, lo olvidaría y
todo sería diferente. Y así lo hice, después
de bañarme en un hotel fui hacia la agencia y presente mi renuncia
ante su jefe directo. No me esperé a verlo, ¿para qué?,
seguramente no mencionaría ni una palabra de lo ocurrido y
yo tampoco estaba en condiciones de reclamarle nada, además
¿tenía derecho a exigir algo?, yo misma había
aceptado la situación tal y como era.
Me fui sin despedirme de nadie, todos me veían llorar y no
quise contarles nada, ¡hasta en eso seguía tapándolo!,
pero me daba pena que los demás supieran lo tonta que había
sido. Cuando estaba a punto de irme llamó por teléfono
y me preguntó si estaba segura de lo que estaba haciendo, me
recriminó por dejar tirado el trabajo y finalmente me pidió
una muy forzada disculpa. No la acepté, me pidió que
lo esperara para que platicáramos y me negué, no quería
verlo porque le hubiera escupido en la cara. Me fui y pasé
un mes buscando trabajo, mis 2 mejores amigos me apoyaron y me escucharon
cuando los necesité pero no dejé que me ayudaran a encontrar
trabajo, yo sabía que podía sola y que pronto algo bueno
vendría. De él, ni una llamada, sabía de su vida
por lo que me contaban mis amigos, pero me hacía daño
saber que él estaba como sin nada, sólo extrañando
a la "empleada" por la cantidad de trabajo que se había
acumulado. Pasaba los días esperando que me llamara o me escribiera
diciéndome lo mucho que me extrañaba, sufría
cruelmente por su indiferencia, pero tenía que superarlo porque
esa llamada nunca llegaría. Otra vez estoy llorando y quisiera
llamarle, pero no lo haré.
Ha pasado una semana desde que empecé a escribir estas líneas
y debo confesar que volví a caer en la tentación. Así,
sin más, apareció junto con mi mejor amigo), y obviamente
no pude contener mi emoción. Me dejé besar, abrazar
y querer por él, aunque sabía de antemano que mantenía
una nueva relación con otra chica. Como siempre, no le hice
ningún reproche ni tampoco le pregunté nada, simplemente
me dejé llevar por lo que sentía y volví a caer.
Pero resultó algo que no me esperaba: Ya no fue lo mismo, mi
"amor" por él se desvaneció mientras nos vestíamos
para que me llevara a casa. Lo observé detenidamente y no encontré
que era lo que me atraía de él, en cambio recordé
lo feliz que había sido en la agencia, en mi pequeño
lugar, con mis compañeros, las horas de comida tan divertidas,
lo interesante que encontraba mi trabajo aprendiendo tantas cosas,
interesándome siempre por saber más. NO ERA ÉL,
sino todo el conjunto, el entorno tan perfecto en el que me encontraba,
él era sólo una parte de todo esto y yo no lo extrañaba
a sólo a él, extrañaba todo...teniéndolo
así, sólo por esa noche, caí en la cuenta que
no lo amaba tanto como pensaba, lo quería sí, pero no
para desperdiciar mi tiempo pensando en cómo me había
tratado y llorando por él, finalmente seguía siendo
el mismo hombre egoísta de siempre, ni por un segundo pensó
en su nueva novia y mucho menos en mí. No me sentí mal
por lo que había hecho, tampoco lo disfruté como yo
esperaba, sencillamente pasó y ya. Ahora puedo decir que fue
algo divino el haber trabajado en ese lugar y conocer a quienes se
convirtieron en mis mejores amigos, seguramente lo veré de
vez en cuando y platicaremos de cómo nos va y cómo hemos
estado, pero nada más. Fue hermoso darme cuenta que no vale
la pena llorar por lo que no fue, él nunca pudo sentir con
la intensidad con la que yo sentía y así se hubiera
dado cuenta de la importancia que guardaba en mi vida, pero no fue
así y ya no me lamento porque seguramente no hubiera sido lo
más sano para ninguno de los dos. Ahora tengo un nuevo empleo,
nuevos compañeros, pero ya aprendí de mis errores y
aunque trabajo con las mismas ganas de siempre, no estoy buscando
el amor por ningún lado, pues ya lo tengo: con mi familia y
con mi precioso hijo al que pienso educar para que sea un ser humano
respetuoso con sus principios, para que ame y le sea fiel a la mujer
que le corresponda igual, para que no haga sufrir a nadie y para que
triunfe en todos los aspectos de su vida, ahora aprovecharé
mi tiempo al máximo con mi familia, recuperaré la energía
perdida. Y si existe un hombre que me pueda hacer feliz, aquí
estaré para darle todo el amor que alguna vez desperdicié,
ya llegará el día en que aparezca ese ser ideal.
AACM
Edad: 23
País: México
Residencia: DF
Ocupación: Empleada
Hobby: Leer, bailar
Fecha de publicación: 28/01/2003
El Confesionario - Comentarios sobre el texto
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Comentarios de los lectores |
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05/03/2009 13:34:32 »» itzhel:
┊☆Enamorada de mi jefe☆┊
Que te puedo decir trabajo en una empresa reconocida mundialmete.. la mentablemente puse mis ojos en un hombre 10 años mayor que yo, tengo 26 años una chiquilla a su lado el tan tan lindo, tan serio, timido tan luchador por la vida la mentablemente solo juega con mi sentimientos, un beso inicioso todo mis emosiones , mi corazon, solo que el me dijo que primero esta su desarrollo profecional, su familia el no es casado pero bueno.....
yo donde quedo?
a vecez me digo a mi mis ma dejarlo enpaz pero el me busca y no me deja ir......
nose como termine esto pero ya me esta artando con juntas, siempre ocupado, mi corazon se esta enfriando y yo no se lo puedo no decir por que nunca tiene tiempo me siento triste ....
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17/01/2009 0:10:25 »» Maracuchita :
Dios a mi me paso igual mi jefe es 22 años mayor que yo, empeze trabajando y lo idealiza tambien. el es casado de 42 años y despues de 2años de trabajar con el una tarde m llamo a su oficina me dijo que lo abrazara y lo hize xq creia que era mi amigo, y luego me beso, para mi fue lo maximo siempre habia soñado ese dia.. Pero ahora estoy muy confundida el actua como si nada hubiera pasado!! |
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08/04/2008 15:00:50 »» dima:
Legalamente es triste tu relato.,yo estoy saliendo con mi jefe que esta casado y tiene una tres hijos y su edad es de 52 años podria ser mi padre pero me enamore de el y tambien soy todo en la empresa donde trabajo, el sin mi no puede estar pero se que es pohibido,yo estaba salienodo con un chico pero esa relacion termino porque me pillo con mi jefe,ahora estoy saliendo con el chofer de mi otro jefe pero esta relacion esta escondida porque es mi compañero de trabajo y en no podemos tener relacionamiento entre compañeros, pero hay una relacion entre mi jefe y yo cuando el viaja junto a su familia yo me quedo triste el me dice que soy libre de buscar al hombre de mi vida por que el ya hizo su vida ahora me toca a mi soy joven y linda me dice.El quierer que yo le diga que ya encontre el amor |
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13/02/2007 22:14:40 »» sam:
De verdad es triste caer en una relación como esa, porque a i me está pasando. Salgo con mijefe que está casado, mientras que yo tengo una realción de 6 años con mi pareja. Pareciera que los patrones se repiten.
Soy la perfecta trabajadora, me involucro en áreas y trabajos que no me corresponden y todo como a ti te pasó.
Me siento muy mal, porque a pesar de que sólo llevamos saliendo un mes, ayer me id cuenta que esta relación no va para ningún lado y terminamos. Pensé que me iba a pedir que no lo dejara o al menos me iba a llamar para hablar el tema, pero nada paso. Se que es mejor asi, pero lo extraño.
Es dificil dejar de estar con alguien al que vez todos los dias.
Espero superarlo tambien como tu. |
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22/02/2006 11:25:05 »» Lore:
Bonito el relato, en el reflejas exactamente lo que me esta pasando tengo tu misma edad la diferencia es que esa persona no es indiferente conmigo y eso es lo que mas me confunde no se como terminar esta relación que ya ha empezado a dañar a una tercera persona |
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25/01/2006 11:01:02 »» nene:
pusha, triste historia, pero gracias por compartirla, estoy viviendo el principio de tu relato, el de la empleada perfecta con el soltero vividor. ahora como hago para olvidarlo?. |
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29/10/2004 20:57:15 »» ROSENDA:
la mayoria del relato refleja lo que yo en algun tiempo vivi que fue muy doloroso pero lo he superado gracias por el relato te fortalece saber que no eres la unica que ha pasado por una situacion como esa |
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04/03/2004 13:38:12 »» leonardo:
bonito relato,admiro tus sentimientos lastima que hayan caido en tan malas manos. es bueno que dediques afecto a tus seres queridos. me llamo mucho la atencion el hecho de que firmes AACM , supongo que son las iniciales de tu nombre pero me hizo recordar cuando en plena adolescencia me dedicaba mucho a escribir y firmaba al pie de mis escritos ACAM, cada una de esas letras tenian un significado y resumian el nombre de la mujer que mas amaba y de la que mas odiaba y del escritor del cual me inspiraba. suerte y espero que reahagas tu vida aunque me guste decir que hagas tu vida, lo hecho, hecho esta |
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04/03/2004 13:35:11 »» leonardo:
bonito relato,admiro tus sentimientos lastima que hayan caido en tan malas manos. es bueno que dediques afecto a tus seres queridos. me llamo mucho la atencion el hecho de que firmes AACM , supongo que son las iniciales de tu nombre pero me hizo recordar cuando en plena adolescencia me dedicaba mucho a escribir y firmaba al pie de mis escritos ACAM |
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04/02/2003 10:13:12 »» Alexandra:
Triste relato con final feliz, me gustó la forma de relatarlo, te hace compenetrar en la vivencia. Saludos. |
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