Aquellos tórridos años
Todo
era perfecto entonces. Teníamos 18 años y no pensábamos en el futuro,
no nos planteábamos el pasado y sólo nos preocupaba vivir. Ignorando
recuerdos y sueños vivíamos contrareloj, saltando los obstáculos del
tiempo y el dinero y pisando con fuerza sobre un mundo que nos pertenecía.
Estábamos tan enamorados que retamos al diablo a separarnos, nos ansiábamos
tanto que se nos hacía desesperante tener que vivir separados, creíamos
ser únicos, nuestros padres no nos entendían y luchábamos cada día
contra sus normas; nuestros amigos se fueron alejando y pronto caímos
en el olvido (o lo que es peor en el recuerdo) de muchos. No estudiábamos
porque no nos gustaba la rutina, éramos casi como hippys, o neohippys,
antinazis o pacifistas, quizás nada de eso o tal vez todo junto.
Teníamos nuestras propias creencias y las defendíamos ante todos.
Vivíamos cada segundo como si fuera el último y gozábamos de noches
eternas y días de sueño en la playa, hasta que al terminar la primavera
parecíamos auténticos caníbales cuando paseábamos por la arena con
la piel curtida, los cabellos largos y dorados por el sol y los cuerpos
marcados por tanto desdén. No hubo día en que durmiéramos bien, ni
ninguna tarde la pasamos sin un poco de hachís compartido mezclado
con alcohol, a veces era whisky, a veces vodka, incluso un montón
de licores probamos. Y al anochecer nos refugiábamos en nuestro nidito,
aquella casa de mi infancia donde ahora jugábamos a amarnos. Yo había
encontrado por casualidad un juego de llaves que aun conservaba y
así volví a aquel lugar, ahora mucho más pequeño, más desolado, sin
muebles ni vida, sólo con algunas cortinas roídas, dos viejos colchones
que quedaron por casualidad o broma del destino, una manta que llevamos
para abordar al frío, mucho polvo y mucho silencio para no alarmar
a los vecinos. Allí vivíamos libres y reíamos desnudos, llenábamos
las noches de locuras y humo, jugábamos a besarnos en lugares recónditos
y a amarnos de formas inimaginables y nos prometíamos amor eterno
aún cuando los efectos de las drogas se habían disipado. A veces incluso
llorábamos y no sabíamos por qué. Ahora sé que era por saber que todo
se acaba, que el verano acabó como empezó y la paciencia de nuestros
padres se esfumó. Que el dinero cesa y también la juventud. Sólo permaneció
el amor, porque hoy, casi 20años después, cierro los ojos y veo tu
cuerpo delgado revolcándome por aquellos colchones, en volteretas
cargadas de risas desnudas, y huelo aun el humo y el sexo, y siento
tu piel...hasta que despierto para preguntarme qué habrá sido de ti.
Autor:
Paloma
Edad: 18
País: España
Comentarios: por favor dime tu opinión!!!!
Fecha de publicación: 12/04/2002
El Confesionario - Comentarios sobre el texto
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Comentarios de los lectores |
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28/02/2003 15:51:59 »» rossana:
He pasado por una situación similar y por eso te escribo, me he encontrado con esa persona luego de 15 años y la verdad prefiero el recuerdo. |
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18/07/2002 6:02:10 »» joaquin:
Otia, cada vez que veo a Paloma en algun lugar, siempre le presto un poquito de atencion, y me vienen los recuerdos, ella me arranco un trozo de corazon, y no he conseguido recuperarlo jamas. Un saludo |
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04/06/2002 7:25:04 »» Anthony Valdibury Jewis:
Si de escribir sé poco de criticar un texto no tengo ni puñetera idea. Este tipo de textos son acordes a mi estilo. Noto un paralelismo con mi texto de "Cenizas de un amor",te juro que no me he copiado pero si hubiera sabido de la existencia de tu texto, no me habría esforzado en escribirlo. Sigue escribiendo que por lo que veo la generación del 83 va a arrasar. |
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23/05/2002 5:51:55 »» crítico críptico:
que decir de la hermosura. a que huele la tinta bien utilizada. que decir de la sonoridad de las palabras. de la sonoridad que da el buen escribir. felicidades a la autora, felicidades desde el corazón que nunca miente aunque llore de placer. gracias por hacerme sentirme bien durante una lectura molto agradable |
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23/05/2002 5:49:23 »» Karman:
Los tiempos pasados siempre son mejores. Supongo que las noches de alcohol y lujuria de los principios no se volveran a repetir nunca. |
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19/04/2002 16:59:02 »» Carlos Mojica:
Yo tambien hace tiempo tuve una paloma pero desgraciadamente volo, y tiene tu mismo estilo para escribir...
Muchas gracias por recordarmela, en verdad lo necesitaba y mucho..... |
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15/04/2002 10:10:22 »» hugo alejandro:
Palomita: espero que el destino te ayude y NO SEPAS MAS DE ÉL Y SI LO SABES NI SIQUIERA TE IMPORTE. Tu nuevo camino necesitará de todo tu esfuerzo y voluntad de ser "alguien" en la vida. Lo vivido y experimentado que te quede solo como una mala experiencia que no debiste conocer, pero que el destino se obstinó en presentartela. Armá tu nuevo destino, que sea de vida, de amor en serio, no el que se hace humo , nubes y tinieblas. Te deseo el mejor de los tránsitos a tu nueva vida. Un beso y un abrazo guapa. Hugo Alejandro |
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