¡Criminal!, varias veces condenado

Son las 3 de la mañana, el calor húmedo me agobia, somos 24 seres humanos durmiendo o tratando de hacerlo en una celda de 3x2 con sólo una pequeña ventana que no alcanza para ventilar, las pulgas se están dando un festín conmigo, que larga es la noche cuando uno pasa en vela, trato de dormir pero no hay caso, como no puedo dormir recuerdo...

Recuerdo que hace algún tiempo atrás era un profesional de éxito, con cuenta corriente y buen crédito en cualquier parte, con exceso de trabajo pero realizado. Recuerdo a mis pequeñas hijas a quien no logro ver hace más de un año, una eternidad para mi, ¿las volveré a ver algún día?, ¿me recordarán?, ¿cómo estarán?

Un pequeño temblor me pone alerta, el Rucio se despierta asustado y trata de correr hacia la puerta pero somos tantos que pisa a algunos de los muchos que duermen en el piso y se cae sobre otros, le llueven garabatos, desde mi litera veo esta ridícula comedia y me río como niño, mi risa es contagiosa y varios me siguen, hasta el Rucio se ríe de su miedo y se disculpa, ¡perdonen compañeros pero estas huevadas me dan mucho miedo!, más tallas, más risas, pero me imagino que varios pensamos en nuestra familia, ¿y si hubiera sido terremoto?, igual no nos habrían dejado salir y no sabríamos nada hasta mañana.

El flaco se levanta a orinar en su botella, es segunda vez que cae detenido y ya sabe que no hay baño en nuestra suite, ni gritos que conmuevan al gendarme para dejarlo ir a los baños comunes, nuevas tallas a costa del flaco respecto al porte, al parecer nadie puede dormir y tratamos de hacer la espera más liviana.

Aparecen los cigarros, pasando de boca en boca, del ladrón al traficante, del traficante al Tata, un alcohólico que duerme mejor aquí que en la calle, del Tata a otro como yo que no pudo pagar la pensión alimenticia, el aire se hace irrespirable después de 5 cigarros comunitarios.

Comenzamos a conversar nuestras penas, ¿Ud. cuanto debe compañero? me lanza la pregunta un obrero que hace poco se quejaba, estaba sin pega estable, ya se le habían juntado 6 meses ($162.000 en total). Mucho, le digo eludiendo la respuesta, ¿cómo explicarles que antes ganaba más de un millón al mes y ahora nada?, ¿cómo explicarle que en estos pocos meses sin trabajo debo lo que él gana en años de romperse la espalda?

Lentamente vamos quedando en silencio, el grito de angustia de uno de mis ocasionales compañeros me trae a la realidad, una noche más en que tiene pesadillas en que lo persiguen y le pegan, es menor de edad o al menos lo parece, en las mañanas parte al liceo, en las tardes llega feliz, con la alegría falsa que le da el alcohol y las drogas, no sé si está procesado por robo o asalto, evito preguntar, me daría mucho miedo que mis hijas tuvieran un compañero así, él va a un liceo común y corriente.

Nuevo silencio, el tiempo pasa muy lentamente, ¡putas que tarda el amanecer!. Vuelvo a recordar cosas tristes, la muerte de mi hijo y el inmenso vacío que me dejó y que aún persiste pese a que han pasado 10 años. Recuerdo como en ese tiempo encontraba consuelo en la Misa y en la Comunión, hoy ni siquiera eso puedo hacer, sin poder Comulgar la Misa no tiene mucho sentido. Me parece cruel, es como invitar a un hambriento a un asado, hacerlo participar en los preparativos pero sin dejarlo comer, tengo hambre de ti Dios, me siento tan abandonado. Lloro en silencio, no puedo evitar que la lágrimas caigan por mis mejillas ni deseo hacerlo, prefiero llorar de impotencia a dejar que esa rabia se me junte y me haga daño.

Lentamente amanece, es domingo, como siempre conseguiré el diario para buscar trabajo, sé que es inútil, pero seguiré intentando romper este circulo vicioso. Al quedar sin trabajo no pude pagar las cuentas, al no pagar la cuentas me mandaron a Dicom, al estar en Dicom no tienes ninguna posibilidad de conseguir trabajo, no puede pagar la pensión, me metieron preso por no pagar.

Al fin abren la puerta de la celda, todos salimos rápidamente al patio, nadie tiene sueño ni flojera a pesar del mal dormir, a todos se nos ve alegres. Nos formamos para firmar y salir, que rico se siente el aire limpio de la mañana. Mientras esperamos el Tano me cuenta que el lunes le dan la sentencia por asalto y robo con lesiones, su abogado le aseguró que lo condenaron máximo a 5 años, eso significa que sólo tendrá que firmar, no más reclusión nocturna, el flaco me cuenta lo mismo, lo suyo es microtráfico así que saldrá libre.

No lo entiendo, uno asaltó a una persona, le pegó para robarle, ¡lo dejaran libre!, el otro vende esa porquería de droga a los niños, ¡lo dejaran libre!.

Nosotros, los criminales que no podemos pagar la pensión, no tenemos perdón, nuestra condena de quince días se repetirá cada dos meses:

Condenado a quedar sin pega por una crisis que no provoque ni pude evitar.
Condenado a aparecer en Dicom por no tener trabajo para pagar las cuentas.
Condenado a no tener trabajo por tener Dicom.
Condenado a Reclusión Nocturna por no poder pagar la pensión.
Condenado por mi Ex, al no pagarle la pensión no me deja ver a mis hijas.
Condenado por la iglesia por tener Ex.

Autor: Diabolo
Edad: 40
Lugar de residencia: Chile
Comentarios: por favor publicar mi email: diabolo_cl@yahoo.com
Fecha de publicación: 20/12/2002


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
03/06/2004 18:43:38 »» JOSE PEREZ:
deberia ser justo si uno no puede pagar un mes deberian fijarse si la mujer trabaja ,y deberia ser justo si uno se compromete
27/12/2002 0:53:59 »» Alexandra:
Tiene vida tu escrito, moviliza sentimientos. Muy triste historia y lamentablemente real en muchos casos, dónde la justicia no es tan justicia, dónde los valores de la sociedad se ponen en juego. Saludos desde Argentina.
21/11/2005 9:54:41 »» MARCELO SEPULVEDA:
OYE EL QUE ESCRIBIO ESTO SE PASO ES LA MISMA REALIDAD MIA. AMIGO TODO LO QUE ESCRIBISTES ME PASO HACE MUY POCO SOY DE CONSTITUCION Y UNO DE LOS DETENIDOS EN LA CELDA SE LLAMA TANO QUE CONCIDENCIA TE PASASTES