EL PARQUE DE LAS PALOMAS

Si vas a San Juan de Puerto Rico en enero no te pierdas las fiestas de la calle San Sebastián. Seguramente pasarás un rato inolvidable. Miles de personas en la calle, ríos de cervezas, todo tipo de música, cabezudos, comparsas. Pero nunca, nunca, entres al Parque de las Palomas de noche, durante las fiestas y menos si percibes un olor a incienso.

¡Ah! Me preguntas por qué...

Aquella noche Juan, Brenda, Ricky y Laura subieron corriendo por la calle Cristo del Viejo San Juan. Ya se oía el ruido ensordecedor de la muchedumbre en la calle San Sebastían. Eran las grandes fiestas de todos los años en enero, esa sería su escapatoria. Con tanta gente sería fácil perderse. Sí, esa es la palabra perderse, casi poder huir de la vida, del terror.

--"¡Nos alcanza!"

Dos horas antes habían llegado a San Juan. Después de estacionar el carro en La Puntilla comieron en el Hard Rock Café.

--"Carajo, ya son las 8 y Sandy no llega."

--"Brenda, tú sabes que cuando se enamora, la perdemos."-dijo Ricky riendo mientras se tragaba más que bebía su cerveza.

--"Estoy como timba. ¡Qué mucho comí! Laura, ahora a buscar a esa loca"-dijo Juan tocandose la barriga y todos rieron.

--"A ella le encanta el Parque de las Palomas, aunque esté cerrado, ella me enseñó a abrir el portón."

--"Oye, Ricky y yo pagamos la cuenta. Joder, y que al Parque de las Palomas. Mi madre siempre me decía que nunca entrara si olía a incienso. Bueno pero ella se cree todo lo que le dicen."

Así pagaron la cuenta y se fueron haciendo chistes por las calles adoquinadas de San Juan hasta el parque. Laura metió una mano entre los barrotes y abrío el portón.

--Juraría haber visto una luz verde, como un resplandor. Allá en aquel banco, el que está detrás del árbol de mangó.

--Pues no lo vi, pero aquí huele raro y no es a las palomas.

Caminaron en esa dirección en silencio para sorprender a la amiga. Llegaron al banco donde estaba la pareja. Ricky le tocó la espalda a un joven vestido de negro.

--Oigan, dejen ese besuqueo... De momento una silueta sin rostro se volvió hacía él y le agarró el brazo y las ropas de Sandy calleron al piso, pero ella ya no estaba. Un olor a incienso embriagaba todo el área.

Ricky se soltó y comenzaron a correr hacia la salida.

--"¡Nos alcanza!"

El Reportero
19 de enero de 1992
"Cuatro jovenes desaparecidos en las fiestas de la calle San Sebastián. Se encontró sus ropas e identificaciones (ver fotos) en el Parque de las Palomas. Se vieron por última vez caminando hacia éste al final de la calle del Cristo. Un testigo asegura verlos entrar al parque, pero no cree haberlos visto salir. Cualquier información, comuníquese al cuartel de la Policía más cercano."

Ana María Fuster
Editora y redactora de textos escolares, correctora jurídica y de textos.
32 años
San Juan (Puerto Rico)
Hobby: oír música, leer, escribir, ir a la playa, vivir
Comentario: Esta revista es maravillosa. El confesionario es una idea genial. Gracias a gente como ustedes, todavía hay esperanzas de bien y creatividad en el mundo. A los que quieran compartir una red de difusión de escritos literarios, sociales, musicales y conocer algo de la actualidad en un rincon del Caribe llamado Puerto Rico, los invito a Borinquen Literario. No es un web, si no un grupo para compartir ideas. http://www.egroups.com/subscribe/borinquenliterario


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