| Un error... Viernes 30 de mayo de 2003 Ese error... un error que nunca debió existir, un error que mata a cada segundo todos los momentos bellos y felices que pasamos juntos. Mi error... ¡Qué no daría por volver el tiempo atrás e impedir que este fantasma de la lejanía rondara por nuestros corazones! Tus motivos para tu indiferencia hacia mí son válidos y razonables, sólo que mi alma y mi corazón te siguen adorando y buscando tu perdón y la esperanza de la reconciliación. Encontré tanta vida en ti y en tu amor, que ahora sólo la muerte es mi destino; no espero nada de nadie ni quiero vivir para alguien más, pero sería feliz si mi muerte regresara tu amor y tu orgullo en mí. Un error que marcará para siempre el camino de los dos... Chaparra
triste
|
||||||||