Ultima carta

Viernes 21 de marzo de 2003

Hoy es un día especial para nosotros. Viernes de carnaval, hace dos años que nos conocimos... Sin embargo tú estás durmiendo en tu cama y yo dando vueltas en la mía. Y me pregunto si se acaba el amor. Te sigo queriendo, eso no lo dudo, pero las cosas van cambiando y los dos lo sabemos aunque no lo queramos aceptar. No obstante, hay cosas que nunca cambian.

La primera Navidad que pasamos juntos, unos días antes de Nochebuena, recuerdo que ya estabas trabajando pero ibas a salir antes, así que quise darte una sorpresa. Calculé que llegarías a mi casa sobre las cinco, así que empecé a prepararme a las tres. Si, a las tres. Hice de todo, quería estar muy guapa para ti, y aunque siempre he sabido que no soy guapa ese día conseguí deslumbrar un poquito. Pero tú empezabas a retrasarte. Cuando pasaron las seis recibí una llamada tuya. Habías ido a la comida de la empresa como me habías dicho, pero ibas a llegar un poco más tarde. Esperé hasta las siete y luego me cambié. Me enfadé un poquito, pero más que enfado, era sobre todo decepción.
Luego me volviste a llamar. Yo ya estaba en pijama y tú insistías en que nos viéramos. Así que al final decidí que a lo mejor podía volver a vestirme, pero tu última llamada era para ver si quería que fuéramos al Nooctua con Juanpe e Iván, me parece. Te dije que no, me enfadé más, pero creo que ni te diste cuenta. Y cuando llegabas por fin, ya eran casi las once, yo estaba decidida a contártelo todo y me plantaste una caja de bombones en la cara. Así que nunca te enteraste de nada. Yo no sé si tú te acuerdas de todo esto, sólo quiero que sepas lo que pasó realmente el día que acabamos en el Hotel Anaga, ya que nunca me preguntaste por qué estaba tan triste, quizás no te interesaba. Pero quiero que sepas que como ese ha habido muchos días, días como hoy, y si nunca te digo nada es porque no me gusta enfadarme contigo, pero por favor ya está bien, intenta entenderme un poco o al menos darte cuenta cuando me enfado. Yo sé que no te cuento muchas cosas... igual que esto que debería decírtelo a la cara porque probablemente aquí nunca lo leerás, pero de verdad que si no me ayudas no puedo, si no te interesas por lo que me pasa yo no me veo con ganas de contártelo. Y así pasa el tiempo, llega este día tan esperado, el gran día de carnavales, con lo que me gustan a mí los carnavales y lo importante que es este día para nosotros. Me esfuerzo por hacer que vayamos a pasar una gran noche... pero a ti no te interesa, te duele el estómago, no te das cuenta que a mí me duelen los pies y no digo nada, que mi padre está enfermo y no digo nada, que mis padres se enfadan cada dos por tres y no digo nada, que mi hermana lleva dos días fuera de mi casa y no sé donde está y no digo nada, que a lo mejor estoy embarazada y no digo nada, que me siento sola, estoy triste, cansada de todo... y no digo nada porque al menos por un día quería olvidarlo todo y estar contigo, solamente.

Pero bueno, ya está, ahora la he arruinado del todo, me da igual, tenía que decirte todo esto y ya que soy incapaz de hablarlo aquí lo tienes. Tienes derecho a enfadarte y a lo que quieras, pero entiéndeme por una vez y comprende que no lo hago para hacerte daño, sólo para no quedarme sin lengua de tanto mordérmela. Si algún día lees esto, que sepas que estaré arrepentida en ese momento, y que sobre todo, te sigo queriendo, cada día más
.

Niña

El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
27/06/2003 10:21:16 »» Ana:
Hola! Sé como te sientes y lo comprendo, a mi
me pasa lo mismo, yo al igual que tu no
quiero decir nada para evitar una pelea, pero
al igual que tu sufro. Él ni cuenta se da de
nada por eso cuando lo veo se me olvida a mi
también, no sé que hacer tampoco porque no
me siento bien.
28/03/2003 20:03:34 »» Niña:
Rosa, muchas gracias. Ya sé que el escrito en sí no es bueno, pero en momentos apasionados no piensas en eso, y ésta es una carta real. Aunque realmente, al final, no llegó a su destinatario. Otra vez me muerdo la lengua. Y te diré por qué ya que lo preguntas... por amor. Besos
25/03/2003 17:33:25 »» rosa:
no voy a decirte si me parece un relato bueno, con recursos acertados y estilo definido... no soy tan cretina!
si de veras te sientes así, si de veras te has mordido tantas y tantas veces la lengua,¿qué pasa contigo?
una persona que no entiende una mirada, una persona que no puede comprender un suspiro o valorar una carta como esta no merece más que una vida triste y gris.
Niña, tienes algo dentro de ti muy grande y muy especial; sólo un consejo: dáselo a aquel que sepa verlo sin necesidad de que tú lo enseñes.
un beso!
24/03/2003 17:38:04 »» Santiago Tati Abregu:
Muy buen relato.
21/03/2003 20:00:02 »» ESTHER:
Breve pero intensa. Mucho sentimiento en unas pocas letras. Me ha gustado mucho.