Visión

En nuestro barrio, todos nos diferenciábamos por algo que tuviéramos, un mínimo detalle que se advirtiera. La más conocida entre nosotros era la muchacha no vidente, introvertida y solitaria. No se sabía mucho de ella, sólo su nombre, Franca, y que había tenido un accidente cuando era niña. Raramente la veíamos pasear por la plaza y algo en nuestro interior nos decía que debíamos alejarnos o las consecuencias serían terribles. Es por eso que ella siempre estaba apartada y triste.

Un día decidí ayudarla y desafiar mi señal de advertencia. No estaba a más de 3 metros que ya me saludó amablemente. Entonces comprendí que no había nada que temer, que la situación no era peligrosa y que quizás hasta me divirtiera charlando con esa extraña mujer.

En poco tiempo nos hicimos realmente amigos, teníamos una relación muy espontánea, honesta, nos alegrábamos cuando nos veíamos y ansiábamos el momento del reencuentro. A veces pensaba en la pobre que no podía admirar la belleza de la vida.

Le solía preguntar cómo se sentía al no conocer la gran variedad de colores, al sólo basarse en el oído, en el olfato, tacto... Me respondía que no era tan grave, que estaba acostumbrada, ya que no conocía nada más que eso. Me entristecía verla mal, aunque ella siempre me contradecía y me aclaraba que esa expresión en su cara era sólo el resultado de no tener una mirada concreta, pero que internamente se sentía satisfecha.

Teníamos una conexión envidiable, era raro ver a la gente pasar revelando en sus ojos un brillo inaudito. Se quedaban mirando... como si algo pasara. Yo era tan feliz a su lado que nada me importaba.

Me contó que teniendo apenas unos meses, y no sabiendo exactamente por qué, su padre la dejó caer e inmediatamente le causó un daño irreversible.

Hace ya varios años que habitualmente nos encontramos y hablamos de nuestros viejos recuerdos perdidos; aún no se dio cuenta que todos los míos están relacionados con ella; aún no se da cuenta que la amo: parece estar ciega a mis sentimientos...

Autor: M. Bernarda Francesconi
Edad: 14
Lugar de residencia: Buenos Aires, Argentina
Ocupación: Estudiante
Fecha de publicación: 29/09/2002


El Confesionario - Comentarios sobre el texto
Comentarios de los lectores
11/09/2003 1:02:32 »» BiaNKa:
oh berni..eres la nueva alana poe te amooo
11/09/2003 1:02:32 »» BiaNKa:
oh berni..eres la nueva alana poe te amooo