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Para
Nico...
Reconociendo el instante
mágico del contacto de las almas, sintiendo el esplendor del espíritu,
alimentado por el amor más puro y cristalino. Así nos conocimos,
y así nos estremecimos desde el primer momento de encuentro...Nos
conocimos sabiendo que la vida comenzaba a ser de a dos a partir de aquel
entonces; y no hubo tiempos de reloj, sino solamente un torbellino interno,
mutuo, compartido, que de tu mano segura me atreví a escuchar y
a respetar, aún a pesar de los temores y las tribulaciones... |