La
declaración
Nos conocimos en su casa, mis padres conocían
a los suyos desde hace mucho tiempo, pero no se habían visto
en 20 años.
Al principio se me figuró una niña como muchas, ella
tenía 17 años y yo 24. Pasó el tiempo y nos
veíamos fugazmente, siempre existió cierta empatía
entre los dos, pero nada que resaltar.
Con el paso del tiempo nuestra relación creció y durante
tres años fuimos amigos inseparables. De vez en cuando se
me pasaba por la mente la idea de comenzar una relación con
ella, pero la desaparecía de mi mente rápidamente
porque según yo era muy pequeña para mí y aparte
me había convertido en su confidente, ya que siempre estábamos
hablando de sus novios.
Llegué a un punto en el que mi necesidad de verla era enorme,
estaba completamente enamorado pero la relación que llevábamos
era tan perfecta, que mi temor era el confesarle mi sentimiento
y dar al traste con nuestra relación de amigos, así
que esperé a que me diera una señal, una señal
que por mi embelesamiento nunca supe descifrar.
Un 10 de Febrero nos vimos y me dijo que estaba muy triste porque
se acercaba el 14 de febrero y no lo celebraría como los
anteriores (con una pareja), ya que no tenía novio en ese
momento, así que le dije que me encantaría pasar ese
día con ella celebrando nuestra amistad.
Llegó el gran día y por la noche paso a su casa, la
recibo con una rosa roja y la llevo a cenar. Durante los aperitivos
hablamos de todo un poco y yo, que ya estaba decidido a soltarle
toda la sopa, dudaba y dudaba...
Terminó la cena y no pude decir nada, al final agradeció
el haber pasado una noche muy especial y nos metimos al coche para
llevarla de regreso a su casa. En el trayecto manejaba muy lento
y por la ruta larga, como tratando de encontrar el momento exacto
para decirle que la amaba, que no podía vivir sin ella. Ella
mencionó nuestra amistad, diciendo que era muy bonita que
no había tenido nunca un amigo hombre, un AMIGO !!, esta
palabrita me taladró el cerebro y el corazón, y pensé:
pase lo que pase, tengo derecho a ser escuchado!! y aproveché
la situación y le dije:
- Yo tengo una teoría, y espero que coincidas conmigo en
que no puede haber una relación de amistad verdadera entre
un hombre y una mujer, sin que alguna parte se enamore de la otra,
te digo esto porque desde hace tiempo me pasó esto contigo...
estoy enamorado...
Sus ojos se llenaron de lagrimas y se quedó callada, no dijo
NADA!! Pasaron algunos segundos que se me hicieron minutos y resignado
le dije:
- Dime algo por favor, dime que esto no va a cambiar nuestra relación,
dime que seguiremos como antes y olvida por favor lo que te acabo
de decir, soy un Idiota!!
Aún sin decir nada, bajo su cabeza y una lagrima cayó
desde su mejilla, parece como si quisiera buscar las palabras exactas
(ahora ella) para no lastimarme y respirando profundamente me dijo:
- Es muy difícil de decir, pero a mí desde hace tiempo
me pasa lo mismo, Te Amo y me haces mucha falta.
Detuve el carro y mi corazón dio un vuelco, no lo creía,
ella también me quería!!.La abracé con fuerza
y nos dimos un gran beso.
Ese no fue el final feliz de la historia, ya que duramos 4 meses
de novios y nos casamos, ahora cumplimos cinco años de casados
y tenemos una hermosa nena de 1 año.
Tu vida puede cambiar, aplica tu derecho a ser escuchado!!, no dejes
sin decir las cosas que tienes o quieres decir, puede ser que tu
felicidad dependa de ello.
Juan Antonio Cena
Residencia:
Cuernavaca, MEXICO
Oficina (017) 317 29 86 317 29 62
Cel. 04473 248908
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